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Publicado: Viernes, 05 Junio 2020 22:30
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Escrito por Rogelio
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Historias de frontón
- Club BELGRANO - Santa Isabel - Santa Fe -
Breve historia del juego de pelota
La "pelota a paleta", "pelota goma", "paleta argentina" o simplemente "paleta" es una especialidad de origen argentino del juego de pelota vasca, que se caracteriza por utilizar una pala de madera para golpear la pelota, llamada paleta, que tiene la forma estilizada de una paleta vacuna.

El juego de la pelota llegó al Río de la Plata hacia el año 1800, introducido por inmigrantes vascos.
Durante el siglo XIX fue el juego más popular en el país. Tal era el entusiasmo por la pelota, especialmente en la campaña de la provincia de Buenos Aires, que Juan Manuel de Rosas, en 1830, hizo construir un frontón en su estancia.

En 1882 se inauguró un frontón en la ciudad de Buenos Aires -uno más de los que ya había- con la presencia del presidente de la república y del intendente de entonces, lo que denota la importancia de este juego para aquel momento.
En el año 1890 se realizó un mitin político en una cancha de pelota dando surgimiento a un partido político que luego tendría gran influencia en la historia argentina, siendo Leandro N. Alem su principal orador y fundador del mismo. De allí el distintivo de los radicales: la boina blanca tomada de los jugadores.

Este juego se extendió, principalmente, por las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.
Hasta los primeros años del siglo XX se jugaba a mano, con un guante o con una cesta; no se conocía la paleta. Pero en 1907 ocurrió un hecho que cambió la historia: en las quintas de Burzaco, provincia de Buenos Aires, un joven nacido en Francia, vasco francés, modeló la primera paleta de madera para el juego de pelota, a la que perfeccionó mientras la usaba solo él emulando la paleta de una vaca, el hueso escápula.

Este joven se llamaba Gabriel Martirén. Sus restos mortales descansan en la localidad santafesina de Diego de Alvear. Una lápida lo recuerda así: “A la memoria de Gabriel Martirén, inventor de la Pelota a Paleta”.
La paleta en Santa Isabel
En la historia de Santa Isabel la pelota a paleta ocupó un lugar muy importante tanto como deporte y juego, y como lugar de reunión a diario de los vecinos de la localidad.

No hay fechas, pero por su forma de construcción algunas de las canchas se levantaron poco tiempo después de haberse fundado el pueblo en 1908. Se llegó a tener hasta tres canchas en pleno funcionamiento, todas ellas llenas de jóvenes entusiastas desafiando partidos mano a mano o de cuatro.
La ubicación de las mismas determinaba que en algún momento del día el sol impedía realizar el juego por el encandilamiento que efectuaba sobre los participantes de las contiendas.
Las tres eran canchas abiertas y zurdas, es decir que sobre esa mano estaba la pared larga del frontón al rebote.

La cancha de “Valengo” (padre de Valentín Romero) estaba sobre calle Francia al 1100, del lado impar, pero se entraba por calle Belgrano. Se podía jugar todo el día.
La cancha de “Blanco” estaba en calle Sarmiento al 1200, del lado impar. El frontón estaba hacia el lado de calle Mitre por lo que el sol de la tarde, en algún momento molestaba a los jugadores.
La tercera cancha es la actual, la del Círculo Social y Deportivo General Belgrano, que se salvó de la piqueta destructora que borró del pueblo tantas construcciones históricas e importantes, además de las dos primeras canchas mencionadas.

De partidos y jugadores
Hay partidos que se desarrollaron en ellas y que quedaron como hitos en la historia paletera de Santa Isabel. A principios de los años cincuenta del siglo XX jugaron en la cancha de Valengo los campeones mundiales de cancha abierta, rosarinos ellos, Santos Belluzzo y su zaguero, contra Oscar Mesina (también conocido como Milo, el manco Milo o el manco de Teodelina) y “Quito” Dueñas de nuestro pueblo. Ganaron Milo y Quito.

Muchos jugadores se destacaron por sus tantos, por su calidad de juego. Debemos decir que como en todo deporte, cuando hay destacados es que hay una gran camada de jugadores que los ayudaron a sobresalir.

Nombraremos algunos de los jugadores de Santa Isabel que se destacaron entre los ’50 y ‘60:
- Orlando Carlovich (Polaco)
- Jacinto Acevedo (Pato)
- Osvaldo Stiepovich (Pibe)
- Antonio Carlovich (Pocholo)
- Roque Acevedo
- Valentín Romero
- Adolfo Montes (Vasco)
- Oscar Dueñas (Quito)
- Norberto Ferrari (Nene)
Este juego se jugaba en canchas públicas y a las pautas deportivas se agregaban las apuestas. Esto proponía los tipos de partidos, en algunos casos insólitos.
Por ejemplo, un jugador podía darle como ventaja a su contrincante, que él tomara todas las devoluciones de la pelota a dos piques. Otro caso era devolver por debajo de la pierna, es decir, levantar la pierna y golpear la pelota por debajo de la misma en todos los casos. Otra manera es la que se denomina de “cadete”, que requiere pegarle a la pelota por detrás del cuerpo. Y así se daban ventajas para igualar los juegos.
Y hablando de habilidosos, recordamos también a Roque Acevedo.
Deporte y mucho más
Lo extraordinario de este juego, más allá de la pasión de los jugadores, era el protagonismo de los espectadores que diariamente concurrían a las canchas, veían un espectáculo agradable y, además, gratis.
Los partidos se jugaban a veinticinco tantos. Quién llevaba la cuenta era el tanteador, el juez del partido. Este hombre tenía una gran responsabilidad, sin embargo en pocas ocasiones se discutía el fallo.
El “eco” de la pelota en el frontón, para los chicos de esa época sonaba como un canto de sirenas, irresistible. Y allí se juntaban.
Miraban el partido sin molestar pero, apenas terminaba, cada uno pedía una paleta para "garronear" hasta que empezara otro desafío.
En la década de 1950 la oferta de ropa deportiva casi no existía. Había solamente dos marcas de zapatillas deportivas. El equipo del jugador era todo de color blanco: zapatillas, pantalón bombacha, remera y gorra blanca.
Avanzando en el tiempo Se puede decir que la década de 1960 -tal vez con algún margen de error- fue la última época de la pelota multitudinaria, tal como se la conocía. Ya después se fue perdiendo como entretenimiento para los jóvenes, reemplazada por el avance de otros pasatiempos menos saludables.
En esos tiempos se destacaron en torneos zonales Valentín Romero y Antonio Carlovich, Pocholo; siendo, tal vez, los más ganadores de aquel momento.
Hubieron partidos memorables. Por su desarrollo y entorno; como la final que ganaron en Sancti Spíritu.
Esta pareja de jugadores se complementaba totalmente, siendo muy difícil ganarles. Pocholo, jugador seguro y con conducta para sortear dificultades. Valentín con capacidades físicas y técnicas que lo distinguía, pero, fundamentalmente, muy inteligente para descolocar al rival, con pelotas bien ubicadas.
Una muestra de ello se dio en Arias, provincia de Córdoba, en donde llegaron a la final. El zaguero contrario pegaba de tal manera que, a quien le siguiera su juego lo terminaba físicamente. Valentín casi siempre jugaba de zaguero; y ahí descolló frente a este jugador sin hiel a quien nunca le daba la devolución para que la tomara de aire, siempre al pique. Y así, el que se terminó físicamente fue el pegador contrario.

En 1963 se dio un caso excepcional en Santa Isabel: la final provincial de pelota a paleta se definió entre jugadores que eran todos de Santa Isabel. Ellos fueron Oscar Dueñas, Valentín Romero, Norberto Ferrari y Adolfo J, Montes. Es decir que los campeones provinciales juveniles y los subcampeones serían todos del pueblo.
Este logro los llevó a la Capital Federal a jugar el campeonato Argentino; y por mérito y calidad llegaron a la final. A este partido lo disputaron, por Santa Fe, Oscar Dueñas y Adolfo Montes, y por Capital Federal Ángel Armas y Jaunarena.
Se jugó en el Club Comunicaciones donde ese día descolló por su juego firme y seguro el Vasco Montes; esto muy comentado por Valentín en su momento. De todas maneras esto no alcanzó para ganar. Salieron subcampeones Argentinos Juveniles de cancha abierta. Este fue uno de los logros a nivel nacional más importantes para la historia de la pelota de Santa Isabel.
A mediados de la década de 1970 surgió de Santa Isabel, entre tantos buenos pelotaris, un importante jugador de pelota a paleta, Wilmar Abadíe, quien obtuvo grandes triunfos, el más importante de ellos junto a Federico Elortondo con quien logró obtener el Campeonato Argentino en cancha cerrada.
Recuerdo a Valentín
Por "Lesburgue".
Febrero de 2007.
Recuerdo a Valentín.
Desde chicos compartimos la pasión por la pelota.
El vivía en la cancha y las tardes nos las pasábamos jugando el Vasco, Oscar, Norberto, Osvaldo y otros muchos que no recuerdo.
Estoy hablando aquí de las décadas del '50 y '60. En ese tiempo la pelota a paleta era muy popular, tal es así que había tres canchas en Santa Isabel y todas colmadas de jóvenes entusiastas por este deporte.
En esa época, nuestro ídolo era -y aún lo sigue siendo aunque ya no está- Milo, un extraordinario pelotari de Teodelina.
Era tal la pasión que semejante jugador despertaba en nosotros que, recuerdo, después de ver un partido con Valentín en la cancha de Blanco, con Milo como protagonista, al terminar estos partidos, a última hora del día, volvímos a su casa para ir a la cancha a pelotear en la penumbra del atardecer.
Y ni les cuento lo que pasaba cuando la pelota pasaba por algún agujero del tejido sobre el frontón, porque al tener una buena pelota había que cuidarla. La pelota que salía sobre la calle Francia caía en el campo (en esa época) y nos pasábamos horas buscando entre la gramilla, tanteando con el pié, porque verla no se podía.
Siempre se destacó Valentín por su calidad como jugador y su temple para afrontar compromisos difíciles.
Su partido más extraordinario y que él recordaba siempre, fue en Sancti Spíritu, en un torneo en donde intervinieron parejas de Rosario, Rufino y Venado Tuerto; digamos lo mejor del sur santafesino año 1963.

Llegaron a la final la pareja de Santa Isabel, integrada por el Polaco, como delantero, y Valentín de zaguero, contra los locales. Y, como se estila en estos casos, las apuestas se redoblaron a favor de los locales.
De Santa Isabel habíamos acompañado el Ñato, que tomaba las apuestas a nuestro favor sin distinción de usura o desventaja, Norberto, menor de edad, y yo, en la colimba.
Cuando el aluvión de apuestas que tomaba lo superaron económicamente, el Ñato nos consultó si hacíamos una vaca para seguir apostando. Y dijimos que si, que podíamos respaldar.
Y empezó el partido.
Fue muy parejo hasta los dieciocho tantos, momentos en el que algo tremendo pasó; nos sacaron cuatro tantos seguidos. El partido era a veinticinco tantos y Norberto me preguntaba cómo ibamos a salir de ahí.
Y en ese momento apareció el temple y la calidad de jugador que tenía Valentín. La cancha zurda con dos tambores, el de la derecha normal, pero el de la izquierda apenas se distinguía; es decir que la pelota que pegara en él, era tanto seguro. Y este gran jugador, con su temple y coraje, jugando él de zaguero, metió cuatro tambores por zurda seguidos. Les igualó el partido y de ahí a ganarlo, fue solo un trámite más.
Este partido vivió en su memoria como el logro más grande de su carrera deportiva y al recordarlo hacía hincapié en las dificultades del momento. Se llenaba de orgullo al haber revertido una situación tan difícil y se reía cuando yo le contaba de mis problemas afuera de la cancha, con Norberto y las apuestas.
Este es mi humilde homenaje a aquel con quién compartí la pasión por la pelota.
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Publicado: Viernes, 05 Junio 2020 22:08
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Escrito por Rogelio
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*FRONTÓN ARRILLAGA*
Buenos Aires
La Cancha de Arrillaga: Pelota a Paleta, amigos y reunión social.
Así era la esquina de 29 y 18 en Mercedes. En la actualidad, se encuentra el Supermercado Disco. Hace más de 100 años, se jugaba pelota paleta.

En los primeros años del Siglo XX en Argentina se estilaba jugar pelota vasca, pero en la modalidad nacional se lo llamaba pelota paleta. Este deporte se comenzó a jugar en Francia en el Siglo XIII y rápidamente fue apropiado por el País Vasco, en la zona Norte de España.

La pelota que se suele usar en el país europeo es de madera, con varias capas de látex y una final de cuero, mientras que la modalidad argentina es, generalmente, una pelota de caucho.

Una de las ciudades en la que más se practicaba este deporte en Argentina fue Mercedes. La esquina de 29 y 18 tuvo dos canchas y se conocieron como “Las canchas de Arrillaga”. Una de ellas era cerrada y daba a la calle 18, la otra, abierta y miraba hacia la 29. En la esquina, como dentro de un ángulo, entre cancha y cancha, estaba el negocio, despacho de bebidas y almacén, que se comunicaba con ambos frontones.

Entre el público se advertían todos los matices políticos, no se hacía ningún tipo de partidismo y el respeto era mutuo. Concurrían muchos forasteros y varios pelotaris (así se lo llaman en el País Vasco a los que juegan pelota vasca) que venían de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Junín y cientos de lugares, lo que demostraba la importancia de la ciudad a nivel nacional en este deporte. La fama de estas canchas llegaba hasta Uruguay.
Ese sitio fue muy concurrido durante años y la excusa era jugar un partido de pelota a paleta, distenderse, tomar algo en el bar, charlar sobre los temas de la ciudad y luego volver a su casa. En la actualidad, esa esquina sigue siendo de las más concurridas de la ciudad, ya que desde hace décadas ha sido ocupada por diferentes marcas de supermercados.

En esa esquina se jugaron partidos memorables. Para esos días, la ciudad se vestía de fiesta con caballos ensillados, carruajes tirados por una o dos yuntas y sulkys.
Como canchero de la cerrada actuó durante años el “Mono” Alanís, personaje destacado y querido en aquél entonces. En la abierta trabajó muchos años Don Pedro Funes, un hombre serio y de pocas palabras.
Esta esquina fue símbolo del conservadurismo mercedino del 1900 y fue un hito en la historia de la ciudad donde se solían discutir los problemas del pueblo.

En 1915 este sitio de deportes y multitudes se clausuró para pasar a ser la fábrica de mosaicos de Hugo Marzoratti, que años más tarde sería cerrada por un voraz incendio.
Publicado por Historia de Mercedes
Crónica: Centro de la Ciudad, Deportes
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Publicado: Miércoles, 03 Junio 2020 22:58
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Asociación Española ESQUEL
Pelota paleta, historia y pasión
27 agosto, 2020 CUMPLE 101 añitos

La Asociación Española de Socorros Mutuos está por cumplir nada más y nada menos que 101 años. Es imposible hacer un repaso sin detenerse siquiera algunos minutos en un deporte símbolo que marcó a fuego la vida de esta centenaria institución, y que aún sigue gozando de buena salud: La pelota paleta.

Decenas de personas ingresan al edificio de “la Española”, en calle Rivadavia, y -paleta de madera en mano- dirigen paso hacia la cancha, donde practican por largo tiempo y cumplen con un amplio ritual deportivo. Detrás de cada peloteo, tanto, golpe al frontón de cemento, victoria y derrota se esconde una atrapante historia de sacrificio, compromiso y superación.
La disciplina de raíces vascas empieza a cobrar relativa fuerza en Esquel allá por la década del 40 de la mano de don Hipólito Galán, un personaje reconocido sobre todo por quienes peinan canas. Este pionero tuvo su merecido homenaje, el cual aún hoy puede palparse: El trinquete de la Asociación Española lleva su nombre.

Los primeros frontones eran improvisados, abiertos. Los más memoriosos recordarán que había uno en pleno centro, cerca del Hotel Tehuelche. “Se practicaba a mano y a puro callo”, cuenta a diario La Portada una voz autorizada, una fuente inagotable de recuerdos que permitió bucear sobre los orígenes de la pelota paleta en la ciudad.
Luego fueron surgiendo otros espacios un poco más sofisticados como en el Regimiento de Exploración Ligero 3 “Coraceros General Pacheco”, junto a una usina vieja de la Cooperativa. Jugaban vecinos e integrantes de la unidad militar. Solían ser encuentros intensos que muchas veces debían interrumpirse por las duras condiciones climáticas del invierno.

Después de varias temporadas el Ejército bajó el pulgar y cerró las puertas del complejo. Los amantes de la paleta quedaron a la deriva. Sin un lugar estable. Hasta que apareció Valbuena y armó una cancha en la intersección de las calles Sarmiento y 9 de Julio. El entusiasmo y la sonrisa se esfumaron rápidamente. De nuevo a pensar alternativas.
Del sueño a la realidad
Ante una crisis, una oportunidad. Los “pelotaris” (o pelotarios) se vieron obligados a proyectar. Y vaya que lo hicieron. Una noche decidieron reunirse en la casa de don Hipólito Galán, sobre la Sáenz Peña. Corría la década de los 60. La charla se extendió por horas. Asistieron no menos de diez vecinos, entre los cuales estaba un comandante de Gendarmería. El uniformado propuso hacer un trinquete. Qué desafío.

Los presentes en esa “cumbre” abrieron grande los ojos y enumeraron uno a uno los obstáculos: el dinero, la mano de obra, el terreno. Piedras sobraban. Y qué travesía de leyenda se inscribe bajo un mar calmo. La respuesta, ninguna. Así nace el sueño de la cancha propia. Rápidamente se pensó en la Asociación Española.
Aureliano Ranedo era el presidente de aquel entonces, propietario de una despensa ubicada al lado del Club San Martín. La primera aproximación fue en ese almacén. De arranque la iniciativa no le cayó del todo bien al dirigente español. Igual lo convencieron en base a argumentos sólidos: Estaban los planos, 40 mil ladrillos disponibles y un fuerte compromiso. El año, 1966.

El paso inicial fue conformar una subcomisión. El segundo, salir en búsqueda de fondos económicos. Este grupo de vecinos hizo prácticamente todo. Lo más recordado fue una feria de platos un sábado a la mañana en plena 25 de Mayo, entre San Martín y Rivadavia. La actividad resultó ser un éxito. No quedó nada sobre las mesas.
Lentamente el proyecto iba tomando forma. Una gran mano la dio el constructor don Gelindo Rossi, encargado de hacer los cimientos. En el camino hubo que conseguir bolsas de cemento y recaudar peso sobre peso. “Le pedíamos a Dios y María Santísima”, dice entre risas un hombre pieza clave en este proceso.

Un párrafo aparte para las compañeras (esposas, cuñadas, tías, suegras, etc.) de quienes estaban en la subcomisión. La participación fue tan trascendente que sin ellas los trabajos no hubiesen terminado. Cuenta la historia que la obra estaba un tanto abandonada. Un día aparecieron las chicas y dieron el ultimátum: “Esto se termina. Pusimos mucho sacrificio”. Palabras más, palabras menos.
Después de varios años de intenso labor, el sueño se hizo realidad. En el espejo retrovisor quedaban las ferias de comida, festivales, jornadas de boxeo, gestiones. Esquel tenía su cancha de pelota paleta. En el establecimiento de “la Española”. La inauguración del trinquete se llevó adelante en 1973. Una jornada inolvidable para muchos.

El corte de cinta se hizo para un torneo patagónico. Participaron jugadores de Esquel, Trelew, Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia, entre otras ciudades. El resultado es anecdótico. Algunos de los presentes ese día: Artemio Book, José Miguel Mayo, Francisco Yangüela y esposa, Mariano Mateo, Luis Galíndez, Hipólito Galán, Carlos Macayo, Porota Ramírez, Edilio Salsamendi, Marcelino Sánchez y esposa, Beba Ramírez de Salsamendi, señora de Arrúa y Alicia Sánchez, entre otros.

La lista de personas que colaboraron para que la cancha esté de pie es larga, extensa. Difícil nombrarlos porque seguramente alguno quedará (injustamente) afuera. Un agradecimiento especial de diario La Portada para don Edilio Salsamendi, quien gentilmente aportó sus recuerdos para elaborar la presente nota. También a Cristina Landeira.
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Publicado: Miércoles, 03 Junio 2020 22:10
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Las canchas de los pueblos
El juego de pelota a paleta en Argentina

A Hugo Estari y sus hermanos, a Poca, Berenjena, el Gordo Rego, los Bravo, los Danieles, Carlitos Delsart y las barras del CAP y el San Martín.
...La pelota a paleta se juega en dos tipos de cancha: abierta y cerrada (o frontón y trinquete, según la jerga más ortodoxa). Para los ajenos, una rápida inferencia hace suponer que la esencia de ambas canchas es la misma y que la cobertura de las cerradas permite independizar la práctica de las condiciones del clima. Nada más inexacto. El juego de pelota en abierta o cerrada es radicalmente diverso en su desarrollo y en las habilidades que demanda.
En las canchas abiertas, el principal deber del pelotari es evitar que la pelota lo sobrepase: incluso el delantero, teóricamente cubierto por el compañero a sus espaldas, debe estar atento a que la pequeña esfera de caucho no se pierda por un costado tras rebotar en dos, tres o cuatro paredes, o supere a un zaguero mal acomodado tras una respuesta exigida. En la cerrada, solo el techo, la delgada reja lateral o las galerías del primer y segundo piso dejan la pelota fuera de juego; la pared de fondo y la compleja disposición de la pared “corta” y su “share” auxilian, en cambio, al jugador sobrepasado. Un tiro violento, que sobrepase al zaguero, es tanto seguro en la abierta, pero retorna en la cerrada y sigue en juego. El zaguero puede entonces jugar más adelantado en la cancha y, en la mayoría de los casos, limitar a su compañero a efectuar los saques y cuidar “los dos paredes y el tambor”, como ya explicaremos.

....Podría desprenderse de esta condición técnica que los jugadores de abierta y cerrada respondieran a dos estereotipos de personalidad heterogéneos: más heroico el de abierta, para el que toda oportunidad es la última; más ladino el de cerrada, para el que la pelota siempre vuelve y que en todo caso debe procurar que no vuelva para sus rivales. Pero esta inferencia, algo más sutil que la que negamos al principio, pareciera más bien un recurso narrativo que deberá considerar quien algún día escriba el relato de la pelota argentina.

El juego de pelota a paleta tiene dos rasgos asociados que explican su tratamiento en esta revista. Es, por un lado, un juego condicionado por la arquitectura; en otros deportes, el espacio es más difusamente una geografía disputada de acuerdo a estrategias (el chileno Juan Borchers ha planteado las implicancias “socio-territoriales” de un fútbol jugado en una cancha más amplia y/o por más jugadores), en la pelota, las paredes son parte del juego. El reglamento de la Federación Metropolitana establece incluso las características constructivas que deben tener las paredes y contrapisos y la disposición de las luminarias. Algo similar ocurre en deportes de la misma familia, como el paddle o el squash, pero esto nos lleva al segundo rasgo anunciado: la pelota, introducida y difundida en Argentina y Uruguay por la masiva inmigración vasca (inmigración que podría decirse iniciada por Juan de Garay…), generó una auténtica subcultura extendida en todo el área pampeana, presente en cada pueblo y ciudad del interior y en cada barrio de las grandes ciudades, más de un siglo antes que se introdujeran esas especialidades desde el norte de América.

La cancha de paleta tiene aproximadamente entre 8 y 9 metros de ancho por 25 a 30 de largo y 9 de altura. La pared larga está dividida en 6 secciones, marcadas por franjas verticales (al igual que sus respectivas mitades) prolongadas sobre el piso; sirven para ubicar en el espacio a los jugadores y para indicar la línea desde la que se efectúa el saque y que a su vez debe ser superada por este: la del “3”. El frontón está dividido por un fleje de acero horizontal a unos 80 centímetros del suelo, el suncho, sobre el cual debe rebotar la pelota para que el tiro sea válido. Sobre uno de los costados, el de la pared corta en las canchas abierta, el de la larga en las cerradas, el tambor o “tambur”, un chanfle en el encuentro del frontón y la pared lateral, agrega una complicación extra al juego: al pegar en él, la pelota sale hacia el costado, en un recorrido más o menos paralelo al frontón. Es una pelota difícil de responder si es muy baja y muy violenta o, por el contrario, muy débil y pronta a picar dos fatídicas veces en el suelo antes de la llegada del delantero; en cambio, un tambur alto permite al rival acomodarse y quedar en situación de rematar el tanto mediante un golpe muy preciso o muy distinto de lo que fue su amague inicial. Algo similar ocurre con las combinaciones de “tres o cuatro paredes”, cuyos efectos son bien conocidos por los jugadores con experiencia y requieren de alguna otra circunstancia para ser realmente peligrosos: altura, velocidad, sorpresa o en general una momentánea descolocación del oponente.

La tercera pared es la corta, que solo llega hasta aproximadamente el “uno” y está ubicada según los casos a derecha o izquierda del frontón: a la derecha generalmente en la cancha abierta, a la izquierda en la cerrada, donde se prolonga en una galería a nivel del primer piso y, según los casos, una hilera de ventanas u otra galería en el segundo. Cortando la pared de fondo también suele disponerse una galería en el segundo piso, que continúa la lateral en caso de haberla. A nivel del campo de juego, esta pared está cortada en toda su longitud por un particular dispositivo arquitectónico: el share. Se trata de un techo inclinado de madera u hormigón, de algo más de un metro y medio de altura (deja así lugar para público sentado o agachado) que penetra unos 80 centímetros en la cancha; debajo de este techo discurre una reja y debajo de ésta un antepecho. En el share se encuentra también la puerta de entrada a la cancha, cuya ubicación más prudente es la posterior, ya que de encontrarse adelante el jugador que entra en último lugar debe tener mucho cuidado de no ser alcanzado por un pelotazo de los otros jugadores en su práctica previa. La pelota sigue en juego si pega en el antepecho del share o de la primera galería, o en el techo del share (sin importar en este cado cuantas veces pique). En cambio, el tanto termina si la pelota alcanza la reja: el punto es para quien la tiró, si hubo antes un pique, o para quien debía recibirla si no lo hubo. Decíamos en un párrafo anterior que la tarea generalmente atribuida al delantero, además del saque que pone en juego la pelota en cada tanto, es la de “levantar” los tambores y las temibles y filosas “dos paredes”, enviadas con potencia y a baja altura para que reboten en la pared larga y el frontón y alcancen la reja tras picar a gran velocidad.

Finalmente, el techo de las canchas cerradas solo tiene un objetivo de cierre y no influye en el juego: si la pelota pega en él, es tanto para el receptor, pero se supone que en una cancha abierta hubiera salido también de la cancha sin picar y también hubiera sido “mala pelota”. El diseñador deberá tener en cuenta, eso sí, la posibilidad de generar una iluminación natural mediante claraboyas o ventanas laterales, y que la disposición de estas y de las luminarias no encandile a los jugadores (cuando el techo es de hormigón, las grandes vigas de apoyo pueden actuar como pantallas que eviten este problema). En las canchas abiertas es conveniente que el frontón no se disponga sobre el cuadrante oeste, para que el sol de la tarde (cuando habitualmente se juegan los partidos) no moleste a los jugadores, en especial los zagueros (los delanteros tienen alguna protección dada por la pared corta).

El desequilibrio en cada tanto se alcanza por vía de dos estrategias contrapuestas: la más conservadora es la de jugar “a buena”, vale decir procurando que la pelota describa en el tiro el recorrido reglamentario, supere el fleje y pique dentro del campo de juego sin quedar servida para el contrario. Esta opción requiere disciplina y concentración en esperar el error del rival. La otra posibilidad es la de buscar el momento oportuno para intentar el tambur bajo o el dos paredes filoso que busque la reja, o alguna variante de tres o cuatro paredes con efecto, o la cortada baja e inalcanzable para el rival. Como en todo deporte, una vez detectada la debilidad táctica o sicológica del rival, la estrategia más elemental indica apuntar sobre ese flanco.

Ignorada por la prensa masiva, despojada de glamour y de legitimidad olímpica, la pelota a paleta ha sido un culto de trotamundos y noctámbulos, asociada a garitos y almacenes de ramos generales, una elite anónima y de escasa visibilidad para el deporte espectáculo, para el arte popular y aun para los mitólogos de la vida campera y para los actuales descubridores de patrimonios culturales construidos o intangibles. Paralela a los torneos oficiales, la más apasionante competencia de la pelota se desarrolló en el circuito de los legendarios desafíos por dinero, no demasiado evidente en los clubes más grandes donde el juego era uno entre tantos, pero abierto en las canchas de pueblo y en los clubes de barrio casi exclusivamente destinados a los pelotaris y los juegos de azar.

Oscar Messina, un boyero analfabeto y radical del sur de Santa Fe, al que una deformación de su brazo izquierdo y el nombre su pueblo de origen le dieron el apodo de “Manco de Teodelina”, fue en las décadas del ’50 al ’70 el exponente más admirado de este modo de vida bohemio.

Luego de los desafíos, el Manco festejaba sus triunfos entre copas y recitados criollos (su otra especialidad) hasta bien entrada la madrugada.

¿Hay una decadencia de la pelota a paleta en la Argentina? Es en todo caso difícil de refutar o de afirmar, si se tiene en cuenta el carácter de cerrada cofradía que tuvo el juego en su historia: ¿cómo medir la decadencia o el auge de un juego que nunca se preocupó por esos parámetros? Puestos a examinar sus debilidades, cabe señalar algunas evidencias:

- El circuito del juego por dinero coloca al deporte en un ámbito ajeno al de la competencia de aficionados, incluso con horarios y ritos asociados de escasa legitimidad social.
- Las canchas ocupan mucho espacio para la cantidad de jugadores que pueden jugar, algo que además, en el caso de clubes o complejos polideportivos, ocasiona fricciones con las otras comunidades deportivas.

- Las canchas, tienen necesariamente dos o tres lados ciegos, lo cual reduce la capacidad de público que puede mirar los partidos. En los Países Vascos se han dispuesto paredes traseras de cristal templado que permiten la observación del partido y hasta su televisación, disposición constructiva que en Argentina pude ser demasiado onerosa en relación a la escasa popularidad del deporte.
- El deporte no es practicado por mujeres,...Pero ya aparecerá "el genio" que lo realizará, y convertirá la pelota paleta, en un juego "sudamericanamente afamado",colocándole un nombre de trascendencia, lo cual reducirá la posibilidad de juegos mixtos existente en otras disciplinas individuales como el paddle o el squash y en particular el tenis, objeto además de mayor difusión mediática y enorme popularidad la que tomara el juego de PELOTA DAMAS.

- La escasa difusión internacional del deporte, limitada a la región, los Países Vascos y México, y además en dichos casos con variantes sustanciales al juego tal como se lo conoce en la Argentina.

...Ajenos sin embargo a esta “decadencia”, indiferentes a la ignorancia de los medios y del gran público, inconscientes de ser los continuadores de una cultura popular, los pelotaris argentinos siguen manteniendo en los clubes y en los pueblos la mística de la paleta criolla.
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Publicado: Domingo, 31 Mayo 2020 19:45
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*FRONTON DE LA PEÑA*
¡El GRAN FRONTON de la localidad ARGENTINA,… Juan A. de la Peña, partido de pergamino, requirió el mayor esfuerzo humano que cualquier otra construcción anterior, sus conseguido de mampostería fueron transportados y ensamblados por esos incansables soldados de la pelota local, soldados del trabajo diario, campesinos, prisioneros de las baldosas calcáreas de su frontón y animales usando sistemas básicos de cucharas, madera y baldes de mezcla en terrenos remotos vetustos que venían desde el desierto seco de uso, hasta hoy, las empinadas crestas montañosas de placer de lo realizado por su cancha.

Amigosdelapaleta Peña
Impecable!
La terminamos!!!
Toda pintada. Vestuario pintado Tapadas las carachas.
Gracias a todos, pocos o muchos, que colaboran para que esto sea posible!!!

Los pocos $$$ que juntamos de a poquito, se ven en mejoras.
Los esperamos, juguemos TODOS...viva la paleta!!

…Sigue leyendo y observando imágenes, esto es pensaren futuro, he aquí un grupo de “pasionarios” que se amalgama en el futuro de gozo de sus socios, descubre más sobre la fuerza de trabajo, “EL AMOR A TU CLUB”, el terreno, los materiales y la tecnología utilizada - respuestas que tal vez nunca hayas pensado...

Juan A. de la Peña es una localidad del partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra sobre la Ruta Nacional 188 y forma parte de las localidades más próximas a la ciudad de Pergamino (a unos 10 km). A poco de salir del casco urbano pergaminense rumbo a la ciudad de San Nicolás, y una vez atravesados los barrios más alejados, se llega a la localidad de Peña.

Hacia mediados del siglo XX y en adelante se comenzaron a construir casas en forma paralela a la ruta que extendieron notablemente la ciudad hacia este sector. En el futuro, de continuar esta tendencia, y producirse el loteamiento correspondiente Peña formará parte de la ciudad.

…En realidad, los trabajadores principales fueron soldados verdaderos amantes de su frontón, campesinos de sol a sol y algunos prisioneros de su pasión que siempre se desviven por su querida institución.
..Aquí no existen “los emperadores del habla”, aquí se arremangaron y lucharon por su objetivo en común. La PANDEMIA no los inutilizó, aprovecharon su tiempo libre,…el terreno cambió, de desierto a orilla, de montañas a llanuras.
....Los diseñadores aprovecharon el terreno de lo hecho posteriormente en años, y construyeron un habitáculo en un lugar estratégico para poder poseer vestuario de la cancha y baño bello,…Como no recordar esa frase plasmada en face:
….Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. El club no tiene comisión directiva desde hace años.

…Bien dijera un viejo conocido “…SI HACES UN FAVOR NUNCA LO RECUERDES, SI LO RECIBES, NUNCA LO OLVIDES.
Amigosdelapaleta Peña
Buen día, estamos trabajando en la limpieza de la cancha, vestuario de la cancha y baño viejo del club. Vamos a pintar todo!

Estamos necesitando cubrir 4mts x 2mts con chapa y tirantes. (Para el baño viejo del club.)
Si alguien tiene chapas que no use y/o tirantes que pueda donar. Serán muy bienvenidos!!!
Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. . El club no tiene comisión directiva desde hace años.

Muchas gracias!!..
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Categoría: HISTORIAS
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Publicado: Viernes, 15 Mayo 2020 11:30
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Escrito por Rogelio
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*EL GUERRERO TOTAL*
- Aaron SEHTER -
El deportista que ganó 13 títulos mundiales y a los 86 enfrenta la cuarentena en soledad y con optimismo

...Aarón Sehter en una foto de finales de los 50, jugando para Temperley. Crédito: archivo personal.
...Aarón Sehter es uno de los deportistas argentinos más exitosos a nivel internacional de todas las disciplinas. Amigo íntimo de otros grandes como Luis Alberto Nicolau, Roberto De Vicenzo y Amadeo Carrizo, Sehter ganó 13 títulos mundiales de Pelota Vasca, que en nuestro país se conoce popularmente como Pelota a Paleta . Hoy, a los 86 años, transita la cuarentena solo y con un optimismo admirable.
"Quique" no tiene familiares vivos. No tuvo hijos, sus padres -inmigrantes rumanos-, fallecieron hace muchos años, lo mismo su hermana, mayor que él. Se casó cuando tenía 48 y se divorció veinte años después. Solo tiene dos sobrinas, septuagenarias. Pero pese la soledad, no se percibe un atisbo de abatimiento en su voz. Igual que en sus épocas de jugador. "Era un león, había que matarlo para meterle un tanto", lo describen quienes lo vieron con la paleta en la mano.

Aarón Sehter fue condecorado en 2017 por la Federación Internacional de Pelota Vasca como uno de los más grande pelotaris de la historia. Campeón mundial en varias modalidades entre 1952 y 1982, fue el "Di Stefano" de su deporte. Crédito: FIPV
...Le consultamos a Sehter cómo pasa sus días en la cuarentena: "Tranquilo, algo aburrido, esperando que se termine. Salgo una vez por semana o cada diez días para hacer las compras. No miro noticiosos porque son todas pálidas". El deportista dice que después de esta pandemia de coronavirus "va a cambiar la forma de vivir en el mundo, en todos los sentidos". El pelotari (como se los denomina a los jugadores de Pelota) vive en Corrientes al 1600, en pleno centro de Buenos Aires.

Sehter con Néstor Delguy, otro gigante de la Pelota, con quien ganó la Copa La Nación en 1957 jugando para Temperley. Sehter también jugó para River, Huracán, Racing e Independiente, entre otros grandes clubes.
En lo económico , la cuarentena también supone una acechanza . Y para una persona de 86 años, que no recibe ayudas de ningún tipo, puede ser una condena mortal. No para Sehter, que explica: "Me mantengo con mi jubilación. Cobro un poquito más de la mínima, pero me arreglo sin problemas. Lo único bueno de la cuarentena es que me ahorro mucha plata en café, antes me tomaba tres por día".
Una entrañable amistad con Amadeo Carrizo
En su libro autobiográfico "La Pelota y yo" Sehter cuenta que fue fichado por River a los 13 años, en la categoría Cadetes, en 1947. A los 16 tuvo que reemplazar a un delantero que se lesionó en una final. Ganó y salió campeón. De ahí en adelante fue titular y figura por 30 años en el ámbito nacional e internacional.

Sehter con Antonio Carosella, cuando actuaban para River. "El canchero de River era Bernabé Ferreyra -remomora Sehter-, una persona excepcional". Crédito: archivo personal Aarón Sehter
En esos primeros años en River entabló una íntima amistad con Amadeo Carrizo , el histórico arquero del fútbol argentino. "Éramos muy amigos con Amadeo, hablábamos por teléfono todas las semanas. Yo sabía que no andaba muy bien de salud y la última vez que lo llamé me atendió un señor. Ahí me preocupé. Luego me enteré de su fallecimiento. Amadeo le tenía mucho miedo a la vejez y a la muerte. Nos conocimos cuando yo jugaba en cancha abierta para River. Él venía a ver mis partidos con otros compañeros del equipo de fútbol y charlábamos mucho. Concentrábamos juntos en el Monumental. Era una persona muy sencilla".
El veterano campeón consagró su vida a la Pelota . Jugó en primera división hasta los 45 años, luego se mantuvo haciendo exhibiciones y disputando algunas copas, y llegó a participar del mundial 1982, en México. En paralelo, Sehter hizo un culto de la amistad. Vivió para los amigos y, aunque muchos hoy han muerto, sigue teniendo su "barra" en GEBA, el club al que más quiso y del que es un símbolo viviente.

El podio en el Mundial de 1962 en Pamplona, España, tras vencer a los franceses en la final de Pelota de Cuero en Trinquete. Fue 40-39 para Sehter y Juan Labat en uno de los partidos más recordados de los Mundiales de Pelota. Crédito: archivo personal Aarón Sehter.
Los proyectos post-pandemia
Sehter, un espíritu inquebrantable, hace planes para cuando finalice el confinamiento: "Cuando se termine esto de la pandemia quiero ver si puedo sacar una tiradita más de mi libro. Hasta ahora vendí 500 ejemplares, pero casi sin ocuparme. Y eso que di treinta años de ventaja. Lo publiqué en 2017, pero lo tendría que haber hecho en los años 80, cuando me retiré. En ese momento habría vendido más de mil libros en un solo año".

La portada del libro autobiográfico de Aarón Sehter: "La Pelota y yo".
Y eso no es todo. Sehter también proyecta su futuro sentimental. "Tengo un amiga con la que hablamos por teléfono cuatro veces al día. Nos conocemos hace 50 años. Es una hermosa mujer. Cuando esto se termine vamos a ver si podemos encontrarnos".
Crónica por: Eduardo Barraza
Aarón Sheter (Buenos Aires, 11 de enero de 1934) es un pelotari argentino de las especialidades de pelota paleta y frontenis. Es ganador de trece medallas de oro en los Campeonatos Mundiales de Pelota Vasca, la mayor cantidad de títulos mundiales obtenida en la historia de ese deporte.
Biografía
Aarón Sheter es natural del barrio de Floresta en Buenos Aires, donde nació en 1934 en el seno de una familia judía. Debutó en el primer Mundial de pelota vasca disputado en 1952 cuando tenía solo 18 años ganando el oro en la especialidad de paleta goma modalidad de frontón. Su última participación fue en el Mundial de 1982, con 48 años de edad, ganando dos oros en su última participación. Sheter practicó las especialidades de pelota paleta goma, pelota paleta cuero, frontenis y pala corta, en las modalidades de trinquete y frontón.

Obtuvo también dos medallas de plata en los Juegos Olímpicos de México 1968, donde se incluyó a la pelota vasca como deporte de exhibición. Además de las distinciones recibidas por su rendimiento deportivo, Sheter ha sido reconocido por su comportamiento ejemplar y la práctica del juego limpio, recibiendo en las Olimpíadas de México 1968 el banderín de oro al pelotari "más completo y caballeresco", y en 1989, el Premio Fair Play otorgado por la Unesco. En 1980, Aarón Sheter recibió el Premio Konex de Platino, como mejor pelotari de la historia. Posee el récord de 120 partidos sin derrotas.
Se desempeñó para los clubes River Plate, Comunicaciones, Huracán, GEBA y Obras Sanitarias.
Aarón Sehter registró su máximo rendimiento deportivo en el Campeonato Mundial de Pelota Vasca de Pamplona 1962, cuando Argentina se consagró primera en el medallero con una actuación descollante del pelotari argentino, que había obtenido tres medallas de oro.
Palmarés
AARON SEHTER
Nos encontramos aquí con una de las figuras mas grandes de la pelota en Trinkete que nos ha dado el Siglo XX. Lo avala el hecho de tratarse del pelotari más galardonado y laureado en la historia de la Pelota; nada menos que ¡ 13 títulos mundiales !, la mayoría de ellos en Trinkete con pelota de cuero y de goma. Su defensa del tanto era realmente heroica, no dando jamás un tanto por perdido.

Natural de Floresta (Argentina), "Kike" - como le gusta que le llamen sus amistades - jugó el Mundial de San Sebastián en 1952 con 18 años, obteniendo su primer Oro, en Paleta Goma Frontón. Su última participación en un Mundial fue en México - 1982 - ya con 48 años.
En la Olimpiada de México 68 le fue concedido el Premio al "Más completo y Caballeroso de la Olimpiada". Premio similar - "Plaza Gizon " - en el Mundial de Biarritz 1978. Tuvo un récord que dudamos haya sido batido: 120 partidos sin conocer la derrota.

Entrega del premio INTERNACIONAL - "MANCO TEODELINA DE ORO", por sub directora Lilana Distel, de página web "la cimbradora"
En Argentina, país de grandes figuras - Néstor Delguy, Ernesto Echevers, Juan Labat, Juan y Jorge Utge, Ricardo Bizozzero, Vicente Del Río y un largo etc. - fue distinguido con el Premio Konex - 1980 -, siendo con ello considerado como el pelotari más grande de su país. El Fangio de la Pelota.. A sus 68 años, sigue impartiendo clases en el club "Gimnasia y Esgrima" de Buenos Aires.

Aquí en TORNEO SUDAMERICANO, de *PELOTA DAMAS LATINAS*, en San Rafael -ARGENTINA,...de izq. a derecha ,..Augusto BLANCO, Aaron SEHTER, Rogelio GANCEDO, Liliana DISTEL.
Con motivo de la "I Copa del Mundo de Trinkete.- Trofeo Presidente del C.O.I." celebrada en Bayona (Francia) en 1997, Sehter acudió como Juez Internacional, aprovechando el Ramuntxo la circunstancia para nombrarle Socio Honorario. Intervino, ya con 63 años, en uno de los partidos programados en su honor. Los actos tuvieron lugar en el "Trinquet Ignacio" de Béhobie, finalizando con una cena a la que asistieron del orden de 80 comensales, el 22 de Septiembre de 1997.
Campeón metropolitano (Buenos Aires)
1951: frontón, paleta goma (River Plate)
1951: frontón, paleta goma (Comunicaciones)
1954: frontón, paleta goma (Comunicaciones)
1955: frontón, paleta goma (Comunicaciones)
1962: trinquete, paleta goma (Huracán)
1963: trinquete, paleta goma (Huracán)
1969: trinquete, paleta goma (River Plate)
1972: trinquete, paleta goma (GEBA)
1976: trinquete, paleta goma (Obras Sanitarias)
Campeón argentino
1965: trinquete, paleta goma (Venado Tuerto, Santa Fe)
1968: trinquete, paleta goma (Cipolletti, Río Negro)
1969: trinquete, paleta goma (Salta)
1972: trinquete, paleta goma (Santa Rosa, La Pampa)
1973: trinquete, paleta goma (San Luis)
Campeón rioplatense
1954: frontón, paleta goma en pareja (Buenos Aires)
1961: frontón, pala corta con pelota de cuero en pareja (Buenos Aires)
1961: trinquete, paleta cuero en pareja (Buenos Aires)
1961: trinquete, paleta cuero individual (Buenos Aires)
1964: trinquete, paleta cuero individual (Buenos Aires)
1964: trinquete, paleta cuero en pareja (Buenos Aires)
1967: frontón, pala corta con pelota de cuero en pareja (Montevideo).
Campeón sudamericano
1954: frontón, paleta goma en pareja (Santiago de Chile)
1960: frontón, Pala corta con pelota de cuero en pareja (Montevideo)
1960: trinquete, paleta cuero en pareja (Montevideo)
1960: trinquete, paleta cuero individual (Montevideo)
1961: trinquete, paleta cuero en pareja (Buenos Aires)
1961: trinquete, paleta cuero individual (Buenos Aires)
1961: frontón, pala corta con telota de cuero en pareja (Buenos Aires)
Campeón mundial
1952: frontón, paleta goma (San Sebastián)
1958: frontón, paleta goma (Biarritz)
1962: frontón, paleta goma (Pamplona)
1962: trinquete, paleta goma (Pamplona)
1962: trinquete, paleta cuero (Pamplona)
1966: trinquete, paleta goma (Montevideo)
1970: trinquete, paleta goma (San Sebastián)
1974: trinquete, paleta cuero (Montevideo)
1974: frontón, paleta cuero (Montevideo)
1974: frontón, paleta goma (Montevideo)
1978: frontón, paleta goma (Biarritz)
1982: frontón, paleta goma (México)
1982: trinquete, paleta cuero (México)
Subcampeón mundial
1958: frontón, frontenis (Biarritz)
1966: trinquete, paleta cuero (Montevideo)
1970: trinquete, paleta cuero (San Sebastián)
1970: frontón, paleta cuero (San Sebastián)
1978: frontón, paleta cuero (Biarritz)
Juegos Olímpicos de México 1968 (deporte exhibición)
Frontón, paleta goma: medalla de plata
Frontón, frontenis: medalla de plata