- Villa Emilia el barrio de los pelotaris - El frontón del club en Godoy Cruz es una de las canchas más tradicionales de pelota paleta en nuestra provincia mendocina -

*TRINQUETE VILLA EMILIA*

- Mendoza - El Barrio de los Pelotaris -


A 10 cuadras de la plaza departamental de Godoy Cruz, el Club Social y Deportivo se transformó para los vecinos en una de sus joyas. Villa Emilia el barrio de los pelotaris - El frontón del club en Godoy Cruz es una de las canchas más tradicionales de pelota paleta en nuestra provincia mendocina.


El Club Social y Deportivo Villa Emilia de pelota paleta, en Godoy Cruz, apenas a 10 cuadras de la plaza departamental, sobre la calle Bernardo Ortiz, es una de las joyas más preciadas del barrio, porque desde su creación se transformó en el lugar de reunión de la familia, los vecinos y los amigos.


Es uno de los clubes más antiguos del Gran Mendoza, fundado en 1940, según cuentan Guillermo Lencioni y Mario Cuevas, dos destacados pelotaris de larga trayectoria, que han sido dirigentes, instructores y siguen ligados a la entidad de sus amores con la misma pasión y entusiasmo de siempre.


En una antigua finca de viñedos y plantación de cerezas -terrenos que pertenecían a la familia Godoy, por lo que lleva el nombre de Emilia Quiroga de Godoy, madre del ingeniero Alfredo Godoy, antiguo propietario de esas tierras fértiles.

 

....Aquí fue donde se produjo el asentamiento de las viviendas que dieron origen al pintoresco, pequeño y deportivo barrio de Villa Emilia.

 

...Caserio que creció a la par del viejo frontón que el propio ingeniero Godoy hizo construir para él y sus amigos bodegueros, como don Julio Filippini.


El complejo se completó luego con la edificación de la cancha cerrada, con sus medidas reglamentarias.

...En un artículo escrito por Francisco Guerrero, periodista de Los Andes, publicado en noviembre de 2008, data sobre el conglomerado de Villa Emilia, allí rescata el testimonio y el sentimiento de los vecinos “el club es la fuerza del barrio, porque el frontón siempre está presente”, sensación que también comparten Lencioni y Cuevas.

 


Con distintas camisetas


La pelota paleta sumó a otras entidades de nuestro medio, entre ellas el Club de Gimnasia y Esgrima -en calle Gutiérrez de ciudad-, el Club Social Maipú, Club Mendoza de Regatas, Círculo Médico Mendoza, Club Atlético San Martín en la zona Este y Sociedad Española y Club de Pelotas en San Rafael, además de las canchas abiertas de Vialidad Provincial y de la IV Brigada Aérea, así llamadas porque han sido edificadas sin techo y sin paredes a la derecha del frontón, modalidad que torna al juego más exigente.


Una gran proeza
Guillermo Lencioni se entusiasma con sus recuerdos y evoca lo hecho por dos grandes exponentes de los años ‘60 -Alfredo Quijano (del Villa Emilia), y Ángel Benito (Gimnasia y Esgrima), que se convertían en una de las parejas más sólidas y más fuertes cuando representaban a la provincia en los campeonatos argentinos y que en esa época lograron el título nacional en mayores superando a jugadores con mucha mayor experiencia como lo eran los representantes de Capital Federal, Santa Fe y Córdoba.


“Resultó magnífico -explica- y demostró que se les podía ganar a deportistas que viven exclusivamente para esa actividad, como sucedió en aquella oportunidad”. En el historial también resultó significativo el éxito logrado por Ángel Frúgoli (Gimnasia), Gabriel Riquelme (V. Emilia), y Lucas Gattás (Sociedad Española), que en la década del ‘90 integraron la terna que trajo al país y a Mendoza el título mundial juvenil Sub-22, en la modalidad trinquete.


En la charla se recuerda como una de las grandes promesas a Ramiro Zulueta, un joven que mostraba una gran capacidad para la práctica de ese deporte por sus excelentes condiciones físicas y técnicas, pero que lamentablemente vio truncada su carrera a raíz de un accidente automovilístico.


En tanto que los dos hermanos Álvarez, actualmente en Villa Emilia, han sido campeones argentinos en menores y al igual que Gabriel Riquelme pertenecen a una camada que se formó bajo las enseñanzas de Mario Cuevas, ayer alumno y maestro.

Escuelas y maestros
Una recorrida por distintos clubes permite conocer la importancia que tienen las escuelas de pelota paleta, como la de Villa Emilia, porque se trata de un deporte muy exigente que a veces requiere de un aprendizaje demasiado largo, una concentración permanente y un buen estado físico, un deporte que se puede desarrollar hasta los 70 o más años. Dámaso Cilvetti ha sido uno de los maestros más valiosos por su larga trayectoria, además de Sergio Perelló, Pedro Lorenzo, Mario Cuevas, Carlos Da Peña y el profesor Zanni.

Francisco Saita, el primer gran campeón
En la zona Este, dominios del Club Atlético San Martín (otra de las entidades pioneras en el juego de la pelota paleta), se recuerda con mucho orgullo y nostalgia a la pareja que integraban Francisco Saita y Juan Capriolo, dos legendarios pelotaris de fama muy bien ganada.


Según las crónicas de la época reflejadas por Los Andes, Saita y Capriolo pasaban horas entrenándose frente al frontón albirrojo, por lo que se entendían de memoria. Esto les permitió en 1942 obtener el primer título oficial que hizo disputar la Federación Mendocina, halago que repitieron hasta 1948 en una demostración de clara superioridad.


Ambos participaron en dos Campeonatos Argentinos y en 1944 en Tucumán estuvieron muy cerca de regresar con la Copa pero una lesión de Capriolo lo impidió. Luego en Comodoro Rivadavia fueron cuartos detrás de Capital Federal, Santa Fe y Córdoba, los máximos exponentes en el país. Saita destacaba siempre las enseñanzas que había recibido de Vicente Moreno, su viejo y querido maestro, y entre sus adversarios más leales recordaba a los hermanos Ciro y Pedro Chamorro, de Social Maipú, y la pareja Olmedo Aguirre, del Club Arizu.


También tenía palabras de elogio para algunos de sus compañeros, como Juan Capriolo; el juvenil Marigliano, en sus inicios en San Martín; Gazcón, con quien formó dueto en el club Atenas de Río Cuarto en 1949, donde había sido trasladado por su trabajo como empleado de Obras Sanitarias; Jorge Leiva, con quien jugó en el Club Luján cuando regresó a Mendoza para ocupar un digno tercer puesto y tenía 35 años; Carlos Tello, su compañero en Villa Emilia en la temporada siguiente; hasta su despedida a los 68 años en los veteranos del club de Godoy Cruz junto a Dámaso Cilvetti.

 


 

- Buenos ejemplos de trabajo PELOTARIS en equipo, los muchachos del “trinquete” EL HINOJO dignos de imitar, trabajo de Alto Rendimiento y Productividad -

*TRINQUETE EL HINOJO*
…Actualmente, encontramos muchas tendencias y ejemplos de trabajo en equipo estamos observando en muchos reductos pelotaris, aprovechando el quede debido a la PANDEMIA.. Hay quienes hablan de los grupos sub comisiones “infalibles”, o de los equipos de alto rendimiento de trabajo, de los grupos focales, de los grupos autodirigidos, de la planificación estratégica con base en equipos.

…Pero siempre a la “cancha” la vemos igual y que el futuro no avanza.
…En este artículo, veremos algunos de estos ejemplos, poniendo particular importancia a los ejemplos de trabajo en equipo de alto rendimiento como nos demuestran “los chicos grandes” del HINOJO.


El ser humano es un ser social. No individual. Dependemos de nuestra relación con otros para existir, para criarnos, formarnos, trabajar, producir y lograr nuestras metas. A lo largo de la historia, está demostrado que gran parte de los avances civilizatorios se dieron por el trabajo en equipo. En estos días hemos colocado los led, protectores para ellos,… Realizados,...Donados por nuestro amigo la mona SENTENAC.

…Asimismo pasamos sellador a las paredes donde habíamos arreglado,…A su vez tenemos pensado colocar uno o dos mas led,…Pero así como esta se ve muy bien!!!!, va fotooo!!!...


…Lo nuestro es puro amor y pasión por nuestra “cancha”. No tenemos grandes obras arquitectónicas, ni hasta grandes avances de la humanidad como la llegada del ser humano a la luna, la conquista del espacio, la invención de la electricidad, de diversas vacunas, las pirámides de las civilizaciones incas, mayas, egipcias, el Coloso de Rodas, la Muralla China, aeropuertos, puentes, el sistema de transporte a escala mundial,…SOLO TENEMOS AMOR a “la negrita” y la Pelota Paleta.


…En este sentido, cada vez cobra más importancia relacionarnos con gente que sume, que sea talentosa y con la que podamos entrar en sinergia para potenciar lo mejor de nosotros. Si bien, sabemos que no siempre es posible trabajar en conjunto, hay ejemplos extraordinarios de trabajos en equipo que mejoran nuestro rendimiento y productividad, y aporte humanitario, mas divisas para obtención de lo deseado.

..Por ello no debemos olvidar nuestro agradecimiento a Mario FARIÑA, “mona” SENTENAC, y me falta el albañil que nos está ayudando que lleva el nombre de Rubén.


Con el hemos colocado 8 reflectores, aspirando a colocar uno o dos más, pero se verá bien por ahora con estos, luego vamos a entrar en pintura en cancha, queremos pintar palcos, baños, vestuario, calefaccionar vestuario y poder colocar tanteador digital, esto último si podemos, se hace difícil pero calculamos vamos a poder concretarlo.


Creo que poseemos un equipo de personas con unos roles específicos, complementarios y multifuncionales que cooperan juntos, con gran compromiso e identificación, en la consecución de un objetivo común, la CANCHA de PELOTA PALETA del “trinquete” EL HINOJO.

CORRESPONSAL


 

- HOY MIS QUERIDOS SOÑADORES Y AMANTES DE LA PELOTA PALETA – LES PRESENTAMOS EL EXQUISITO FRONTÓN DE LA PUNTA DE LA BOTA DE SANTA FE – EL FRONTÓN DE LAZZARINO -

*FRONTÓN LAZZARINO*

- Santa Fe -

…Asimismo se presentó en sociedad como él se puso en funcionamiento en la Argentina, y en la provincia de Santa Fe después de buen tiempo de letargo, con este nuevo sello las preguntas sobre el significado de su actual remodelación que nadie hizo en muchísimo tiempo, reaparecieron casi de inmediato “los guerreros” amantes del frontón.

En un escenario dominado por “la negrita”, por las perspectivas que ofrece y por el papel cada vez más activo de los usuarios que le harán tomar al frontón, que aparece precisamente como el lugar que todas estas novedades lograron desplazar y convertir casi en una especie en extinción?.


...Hoy parcialmente reactivado, ya que paso por un tiempo inactivo, y hoy con presencia de "guerreros" amantes de "la negrita" probaron sus paredes manchadas,...Pero el alma del pelotaris puede mas, no tardando la llegada de embellecimiento.

 

Lazzarino es una localidad argentina ubicada en el departamento General López de la provincia de Santa Fe.

...Se encuentra a 2 km de la Ruta Nacional 33 y del pueblo de Amenábar.

 
El pueblo y colonia fue fundado a fines del siglo XIX por Félix Lazzarino, elevado al rango de pueblo en 1900 y cuenta con comisión de fomento desde 1902.

 

...En sus orígenes incluía la localidad de Amenábar, hasta que esta última se separó en 1965, incluso compartieron cementerio mucho tiempo después. El apogeo estuvo hasta 1930, año en que llegó el ferrocarril a la zona que favoreció a Amenábar.

 

La principal actividad económica es la agricultura, y la mayoría de sus habitantes trabajan en la Estancia La Barrancosa, donde también se fabrican quesos, pero aveces para despuntar el vicio le hacen a la paleta en el viejo frontón. Cuenta con agua potable, energía eléctrica y teléfono.


Cuenta con 461 habitantes (Indec, 2010.


 

- Seis de la mañana. La radio comienza a dar las noticias. Temperatura, humedad y algunos datos adicionales son suficientes para salir rumbo al bar de Corrientes y Callao. Una vez allí, pide su habitual café y lee el diario de punta a punta, prestando esp

DEPORTES


EL SEÑOR DE LA PELOTA PALETA


....Seis de la mañana. La radio comienza a dar las noticias. Temperatura, humedad y algunos datos adicionales son suficientes para salir rumbo al bar de Corrientes y Callao. Una vez allí, pide su habitual café y lee el diario de punta a punta, prestando especial atención a la sección deportiva. Hace años, que no se publican noticias de pelota paleta en páginas de los matutinos. Aún así, le gusta estar informado acerca de lo que sucede en el mundo del deporte.

Por: Analía Sarniguet (@AniSarniguet)

 

Una vez que termina con este ritual, regresa a su casa para repasar los pedidos pendientes. Aarón Sehter, a sus 80 años, cuenta con una línea de anteojos protectores que llevan su nombre y distribuye paletas “El Vasquito” al interior del país. “Los anteojos los fabrica Pedro Rainieri que, además de ser un amigo, es el número uno en el rubro. Con “El vasquito” tengo un canje. Yo mismo armo las encomiendas y las llevo a Retiro”, remarca orgulloso. Los pedidos provienen de distintos puntos del país y es Aarón quien los embala y transporta en colectivo hasta Retiro.

 

Su departamento es una especie de museo abarrotado de trofeos y distinciones. En la pared principal, un mueble que ocupa todo el largo de la habitación alberga en sus tres estantes trofeos de todos los tamaños y colores. En el centro el Konex custodiado por los dos Olimpia. En frente, de la mitad hacia arriba, cuelgan cuadros y fotos con personalidades del deporte, la política y el mundo del espectáculo. Desde Daniel Scioli hasta Carlos Saúl Menem, pasando por Raúl Lavié y Pinky. Entre ellas, se hallan las placas en reconocimiento a la trayectoria. La más llamativa es la que recibiera en 1991, cuando fue nombrado Ciudadano Ilustre de la provincia de Buenos Aires.

Aaron Sehter Abanderado Mundial Uruguay 1974

Entre tantos recuerdos, Aarón guarda con cariño un viejo número de la revista “El mundo de la pelota”, que el mismo editaba años atrás. “Tuve la revista durante 13 años y fue un éxito rotundo. En esa época imprimía 5.000 ejemplares y la mandaba a todo el país”, resalta con orgullo y agrega que lo más importante es que consiguió publicar la verdadera historia de la paleta argentina.

En 1993, Aarón tuvo la oportunidad de entrevistar a Gabriel Martirén, hijo de un francés radicado en Burzaco aficionado a la paleta. En esa entrevista, Gabriel le contó que su padre, a quien apodaban “Sardina”, inventó lo que hoy se conoce como paleta.

 

Don Martirén jugaba en su tambo con los peones. En un principio lo hacía con las manos hasta que pulió un hueso de vaca (la paleta) y comenzó a jugar con este nuevo implemento. Luego organizó torneos con sus peones utilizando las paredes de su estancia como frontón, siendo estos los primeros partidos que se registraron en el país, allá por 1905. Más tarde, nacieron las primeras paletas de madera, elaboradas por carpinteros de la zona con los cajones dónde se expedían las latas de kerosene.

Aarón deja los anteojos que estaba embalando y se dirige hacia el mueble de los trofeos. Saca una bolsita de supermercado de uno de los estantes y desenfunda las paletas de “Sardina” al tiempo que expresa: “El hijo de Martirén, en un gesto muy lindo me la obsequió y yo la guardo como si fuera el sable corvo de San Martín”

La pelota vasca es el deporte que más títulos internacionales le significó a la Argentina, 41 en 15 ediciones del Campeonato Mundial de Pelota Vasca, quedando en dos oportunidades en lo más alto del medallero general (1962 y 1974).

 

Aaron Sehter Banderín de Oro JJOO1968

De acuerdo a lo establecido por la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) existen cuatro modalidades: trinquete o cancha cerrada, frontón o cancha abierta de 30 metros, frontón de 36 metros y frontón de 54 metros. Dentro de esas modalidades, existen 14 especialidades oficiales que varían según la composición de la pelota (cuero o goma).

Aarón Sehter forjó su carrera deportiva con esfuerzo y disciplina. Sin embargo, reconoce que su vínculo con la paleta comenzó por aburrimiento. A los ocho años acompañaba a su padre al club CADE – hoy Luz y Fuerza- donde éste trabajaba. Pasaba gran parte del día allí y no tenía con quién jugar. Un día pidió una paleta prestada y se puso a pelotear en el frontón del club. De a poco le fue gustando y decidió entrenarse en forma profesional, primero en CADE y luego en Comunicaciones, Huracán, River, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires y Obras Sanitarias, instituciones a las que representó a los largo de sus 33 años de carrera.

Aquí con Oscar MESSINA, "el manco" TEODELINA, y sus amigos.

De su paso por el club millonario guarda los mejores recuerdos y conserva aún la amistad con Amadeo Carrizo. “En esa época, los futbolistas se entrenaban en las instalaciones del club y era común que Amadeo me viniera a ver, como yo lo iba a ver a él. También se acercaban Omar Sívori y Ángel Labruna, pero con Amadeo tuve una relación especial. Todavía nos seguimos viendo y cada tanto nos juntamos a tomar un cafe”, relata con brillo en los ojos al hablar de su amigo.

Con entrenamiento y perseverancia, Aarón se convirtió en el jugador que más mundiales disputó y el que más títulos consiguió (trece medallas doradas). En 1952, a los 18 años, ganó el primer Mundial en San Sebastián, España, en frontón con pelota de goma y en México 1982, el último a los 48 en trinquete con pelota de cuero.

 

La lista de títulos es extensa. Entre los más importantes, Aarón recuerda las dos medallas de plata obtenidas en los Juegos Olímpicos de México 1968, donde se incluyó a la pelota vasca como deporte de exhibición. “Las medallas fueron importantísimas pero lo que más me gustó fue recibir el banderín de oro al pelotari más completo y caballeresco”, señala Aarón al rememorar ese momento.

Entre las muchas distinciones que recibió se destaca el Olimpia de Platino, como mejor pelotari de la historia otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos en 1980. Más tarde, en 2011, la misma institución lo reconocería con una mención especial como ejemplo de vida y de deportista. Ese mismo día Lionel Messi recibía su primer Olimpia de Oro y Juan Román Riquelme el de Plata al mejor futbolista del ámbito local. “Fue como volver a ganar. A esta edad es muy lindo que tu nombre suene junto con los de estos monstruos”.

Aaron Sehter - Mundial Mexico 1982

Como entusiasta promotor del juego, una vez que se retiró de las competencias, fue técnico de la selección argentina, juez internacional y dirigente de la Federación Metropolitana de Pelota. Tal es su trayectoria que dos canchas que llevan su nombre, una en Allén, Río Negro, y la otra en la sede Jorge Newbery de GEBA, club del que es socio vitalicio.

...Nunca ganó dinero con el deporte: cuenta que pagó de su bolsillo más de una vez para poder competir. Por estos días se encuentra corrigiendo el borrador de un libro que encierra su historia. “Ya prácticamente está listo, lo estamos revisando con Jorge Barraza, un gran periodista y amigo que entiende del tema. Calculo que en dos tres meses estará en las librerías”, afirma mientras recorre con la mirada las primeras líneas. De esta manera, Aarón Sehter buscará inmortalizar entre sus páginas toda una vida dedicada al deporte, un deporte de baja popularidad que coronó al señor de la pelota paleta como el gran campeón que nadie recuerda.


 

- Orlando PETRUCCIO – “EL CAZADOR DE HISTORIAS FRONTÓN” ,..Constantemente anda tras los rastros de “SU GRAN PRESA”, no solo es su pasión, sino que también es jugador pelotari -

*EL CAZA FRONTONES*

....El siglo XXI no está resultando ser un gran siglo. Orlando PETRUCCIO “el cazador de canchas”, infatigablemente perpetuando con no dejar extinguir nuestra pasión pelotari,..Constantemente anda tras los rastros de “SU GRAN PRESA”, no solo es su pasión, sino que también es jugador pelotari de la localidad de Gonzales MORENO.


…El sale a cazar en esta jungla para mostrarnos –con crudeza, con humor, con ternura el mundo en que vivimos en ARGENTINA, desnudando ciertas realidades que paso con nuestra PELOTA PALETA NACIONAL, y mas con la vida propia de los frontones, pese a no estar al alcance de su mano, no todos llega a poder penetrar y ver.

 
Pero, como sugiere su título, El cazador de historias devela también al narrador que acecha detrás de todos los relatos. Y así, aunque siempre fue reticente a hablar de sí mismo, Orlando nos muestra poderosas historias que sorprenden tanto.


…Su obra no pasará inadvertida para la pagina web “la cimbradora”, ni tampoco para quienes la componemos, y sobre todos nuestros lectores que por varias generaciones nos leerán y sabrán y recordarán de su DEPORTE ARGENTINO QUE MAS TITULOS MUNDIALES LE BRINDO A SU NACIÓN.


HOY “CAZÓ” DOS

*FRONTÓN *

… SUNDBLAD: es una localidad del Partido de Rivadavia, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra a 55 km de la ciudad de América.

Población de la localidad cuenta con 63 habitantes.


La estación de tren, se encuentra a 522 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y a 74 km de la localidad de Trenque Lauquen.

No presta servicios de pasajeros. Sus vías están concesionadas,…. Sin embargo las vías se encuentran sin uso y en estado de abandono.

 
..Pertenece este fastuoso FRONTÓN, pero Orlando no pudo penetrar en el, no había gente, pero promete en la próxima filmarlo completamente.

 

Aquí lo vemos posando con la casaca del recordado "FRONTÓN EL CASSI" , que lo demoliera aquel malvado tornado.


 

- El “eco” de la pelota en el frontón, para los chicos de esa época sonaba como un canto de sirenas, irresistible. Y allí se juntaban. En el frontón del club BELGRANO de Santa Isabel, provincia de Santa Fe -

Historias de frontón

- Club BELGRANO - Santa Isabel - Santa Fe -

Breve historia del juego de pelota
La "pelota a paleta", "pelota goma", "paleta argentina" o simplemente "paleta" es una especialidad de origen argentino del juego de pelota vasca, que se caracteriza por utilizar una pala de madera para golpear la pelota, llamada paleta, que tiene la forma estilizada de una paleta vacuna.

El juego de la pelota llegó al Río de la Plata hacia el año 1800, introducido por inmigrantes vascos.

Durante el siglo XIX fue el juego más popular en el país. Tal era el entusiasmo por la pelota, especialmente en la campaña de la provincia de Buenos Aires, que Juan Manuel de Rosas, en 1830, hizo construir un frontón en su estancia.

En 1882 se inauguró un frontón en la ciudad de Buenos Aires -uno más de los que ya había- con la presencia del presidente de la república y del intendente de entonces, lo que denota la importancia de este juego para aquel momento.

En el año 1890 se realizó un mitin político en una cancha de pelota dando surgimiento a un partido político que luego tendría gran influencia en la historia argentina, siendo Leandro N. Alem su principal orador y fundador del mismo. De allí el distintivo de los radicales: la boina blanca tomada de los jugadores.

Este juego se extendió, principalmente, por las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

Hasta los primeros años del siglo XX se jugaba a mano, con un guante o con una cesta; no se conocía la paleta. Pero en 1907 ocurrió un hecho que cambió la historia: en las quintas de Burzaco, provincia de Buenos Aires, un joven nacido en Francia, vasco francés, modeló la primera paleta de madera para el juego de pelota, a la que perfeccionó mientras la usaba solo él emulando la paleta de una vaca, el hueso escápula.

Este joven se llamaba Gabriel Martirén. Sus restos mortales descansan en la localidad santafesina de Diego de Alvear. Una lápida lo recuerda así: “A la memoria de Gabriel Martirén, inventor de la Pelota a Paleta”.

La paleta en Santa Isabel
En la historia de Santa Isabel la pelota a paleta ocupó un lugar muy importante tanto como deporte y juego, y como lugar de reunión a diario de los vecinos de la localidad.


No hay fechas, pero por su forma de construcción algunas de las canchas se levantaron poco tiempo después de haberse fundado el pueblo en 1908. Se llegó a tener hasta tres canchas en pleno funcionamiento, todas ellas llenas de jóvenes entusiastas desafiando partidos mano a mano o de cuatro.

La ubicación de las mismas determinaba que en algún momento del día el sol impedía realizar el juego por el encandilamiento que efectuaba sobre los participantes de las contiendas.

Las tres eran canchas abiertas y zurdas, es decir que sobre esa mano estaba la pared larga del frontón al rebote.

La cancha de “Valengo” (padre de Valentín Romero) estaba sobre calle Francia al 1100, del lado impar, pero se entraba por calle Belgrano. Se podía jugar todo el día.

La cancha de “Blanco” estaba en calle Sarmiento al 1200, del lado impar. El frontón estaba hacia el lado de calle Mitre por lo que el sol de la tarde, en algún momento molestaba a los jugadores.

La tercera cancha es la actual, la del Círculo Social y Deportivo General Belgrano, que se salvó de la piqueta destructora que borró del pueblo tantas construcciones históricas e importantes, además de las dos primeras canchas mencionadas.

De partidos y jugadores
Hay partidos que se desarrollaron en ellas y que quedaron como hitos en la historia paletera de Santa Isabel. A principios de los años cincuenta del siglo XX jugaron en la cancha de Valengo los campeones mundiales de cancha abierta, rosarinos ellos, Santos Belluzzo y su zaguero, contra Oscar Mesina (también conocido como Milo, el manco Milo o el manco de Teodelina) y “Quito” Dueñas de nuestro pueblo. Ganaron Milo y Quito.

Muchos jugadores se destacaron por sus tantos, por su calidad de juego. Debemos decir que como en todo deporte, cuando hay destacados es que hay una gran camada de jugadores que los ayudaron a sobresalir.

Nombraremos algunos de los jugadores de Santa Isabel que se destacaron entre los ’50 y ‘60:
- Orlando Carlovich (Polaco)
- Jacinto Acevedo (Pato)
- Osvaldo Stiepovich (Pibe)
- Antonio Carlovich (Pocholo)
- Roque Acevedo
- Valentín Romero
- Adolfo Montes (Vasco)
- Oscar Dueñas (Quito)
- Norberto Ferrari (Nene)

Este juego se jugaba en canchas públicas y a las pautas deportivas se agregaban las apuestas. Esto proponía los tipos de partidos, en algunos casos insólitos.

Por ejemplo, un jugador podía darle como ventaja a su contrincante, que él tomara todas las devoluciones de la pelota a dos piques. Otro caso era devolver por debajo de la pierna, es decir, levantar la pierna y golpear la pelota por debajo de la misma en todos los casos. Otra manera es la que se denomina de “cadete”, que requiere pegarle a la pelota por detrás del cuerpo. Y así se daban ventajas para igualar los juegos.

Y hablando de habilidosos, recordamos también a Roque Acevedo.

Deporte y mucho más
Lo extraordinario de este juego, más allá de la pasión de los jugadores, era el protagonismo de los espectadores que diariamente concurrían a las canchas, veían un espectáculo agradable y, además, gratis.

Los partidos se jugaban a veinticinco tantos. Quién llevaba la cuenta era el tanteador, el juez del partido. Este hombre tenía una gran responsabilidad, sin embargo en pocas ocasiones se discutía el fallo.

El “eco” de la pelota en el frontón, para los chicos de esa época sonaba como un canto de sirenas, irresistible. Y allí se juntaban.

Miraban el partido sin molestar pero, apenas terminaba, cada uno pedía una paleta para "garronear" hasta que empezara otro desafío.

En la década de 1950 la oferta de ropa deportiva casi no existía. Había solamente dos marcas de zapatillas deportivas. El equipo del jugador era todo de color blanco: zapatillas, pantalón bombacha, remera y gorra blanca.

Avanzando en el tiempo Se puede decir que la década de 1960 -tal vez con algún margen de error- fue la última época de la pelota multitudinaria, tal como se la conocía. Ya después se fue perdiendo como entretenimiento para los jóvenes, reemplazada por el avance de otros pasatiempos menos saludables.

En esos tiempos se destacaron en torneos zonales Valentín Romero y Antonio Carlovich, Pocholo; siendo, tal vez, los más ganadores de aquel momento.

Hubieron partidos memorables. Por su desarrollo y entorno; como la final que ganaron en Sancti Spíritu.

Esta pareja de jugadores se complementaba totalmente, siendo muy difícil ganarles. Pocholo, jugador seguro y con conducta para sortear dificultades. Valentín con capacidades físicas y técnicas que lo distinguía, pero, fundamentalmente, muy inteligente para descolocar al rival, con pelotas bien ubicadas.

Una muestra de ello se dio en Arias, provincia de Córdoba, en donde llegaron a la final. El zaguero contrario pegaba de tal manera que, a quien le siguiera su juego lo terminaba físicamente. Valentín casi siempre jugaba de zaguero; y ahí descolló frente a este jugador sin hiel a quien nunca le daba la devolución para que la tomara de aire, siempre al pique. Y así, el que se terminó físicamente fue el pegador contrario.

En 1963 se dio un caso excepcional en Santa Isabel: la final provincial de pelota a paleta se definió entre jugadores que eran todos de Santa Isabel. Ellos fueron Oscar Dueñas, Valentín Romero, Norberto Ferrari y Adolfo J, Montes. Es decir que los campeones provinciales juveniles y los subcampeones serían todos del pueblo.

Este logro los llevó a la Capital Federal a jugar el campeonato Argentino; y por mérito y calidad llegaron a la final. A este partido lo disputaron, por Santa Fe, Oscar Dueñas y Adolfo Montes, y por Capital Federal Ángel Armas y Jaunarena.

Se jugó en el Club Comunicaciones donde ese día descolló por su juego firme y seguro el Vasco Montes; esto muy comentado por Valentín en su momento. De todas maneras esto no alcanzó para ganar. Salieron subcampeones Argentinos Juveniles de cancha abierta. Este fue uno de los logros a nivel nacional más importantes para la historia de la pelota de Santa Isabel.

A mediados de la década de 1970 surgió de Santa Isabel, entre tantos buenos pelotaris, un importante jugador de pelota a paleta, Wilmar Abadíe, quien obtuvo grandes triunfos, el más importante de ellos junto a Federico Elortondo con quien logró obtener el Campeonato Argentino en cancha cerrada.

 


Recuerdo a Valentín
Por "Lesburgue".

Febrero de 2007.
Recuerdo a Valentín.

Desde chicos compartimos la pasión por la pelota.
El vivía en la cancha y las tardes nos las pasábamos jugando el Vasco, Oscar, Norberto, Osvaldo y otros muchos que no recuerdo.
Estoy hablando aquí de las décadas del '50 y '60. En ese tiempo la pelota a paleta era muy popular, tal es así que había tres canchas en Santa Isabel y todas colmadas de jóvenes entusiastas por este deporte.
En esa época, nuestro ídolo era -y aún lo sigue siendo aunque ya no está- Milo, un extraordinario pelotari de Teodelina.
Era tal la pasión que semejante jugador despertaba en nosotros que, recuerdo, después de ver un partido con Valentín en la cancha de Blanco, con Milo como protagonista, al terminar estos partidos, a última hora del día, volvímos a su casa para ir a la cancha a pelotear en la penumbra del atardecer.
Y ni les cuento lo que pasaba cuando la pelota pasaba por algún agujero del tejido sobre el frontón, porque al tener una buena pelota había que cuidarla. La pelota que salía sobre la calle Francia caía en el campo (en esa época) y nos pasábamos horas buscando entre la gramilla, tanteando con el pié, porque verla no se podía.
Siempre se destacó Valentín por su calidad como jugador y su temple para afrontar compromisos difíciles.
Su partido más extraordinario y que él recordaba siempre, fue en Sancti Spíritu, en un torneo en donde intervinieron parejas de Rosario, Rufino y Venado Tuerto; digamos lo mejor del sur santafesino año 1963.


Llegaron a la final la pareja de Santa Isabel, integrada por el Polaco, como delantero, y Valentín de zaguero, contra los locales. Y, como se estila en estos casos, las apuestas se redoblaron a favor de los locales.
De Santa Isabel habíamos acompañado el Ñato, que tomaba las apuestas a nuestro favor sin distinción de usura o desventaja, Norberto, menor de edad, y yo, en la colimba.
Cuando el aluvión de apuestas que tomaba lo superaron económicamente, el Ñato nos consultó si hacíamos una vaca para seguir apostando. Y dijimos que si, que podíamos respaldar.
Y empezó el partido.
Fue muy parejo hasta los dieciocho tantos, momentos en el que algo tremendo pasó; nos sacaron cuatro tantos seguidos. El partido era a veinticinco tantos y Norberto me preguntaba cómo ibamos a salir de ahí.
Y en ese momento apareció el temple y la calidad de jugador que tenía Valentín. La cancha zurda con dos tambores, el de la derecha normal, pero el de la izquierda apenas se distinguía; es decir que la pelota que pegara en él, era tanto seguro. Y este gran jugador, con su temple y coraje, jugando él de zaguero, metió cuatro tambores por zurda seguidos. Les igualó el partido y de ahí a ganarlo, fue solo un trámite más.
Este partido vivió en su memoria como el logro más grande de su carrera deportiva y al recordarlo hacía hincapié en las dificultades del momento. Se llenaba de orgullo al haber revertido una situación tan difícil y se reía cuando yo le contaba de mis problemas afuera de la cancha, con Norberto y las apuestas.
Este es mi humilde homenaje a aquel con quién compartí la pasión por la pelota.


 

- CUENTOS DE UN CUARTO DE MILENIO Un recorrido por los episodios más atrapantes de la Historia de la ciudad de Mercedes, Buenos Aires -

*FRONTÓN ARRILLAGA*

Buenos Aires


La Cancha de Arrillaga: Pelota a Paleta, amigos y reunión social.
Así era la esquina de 29 y 18 en Mercedes. En la actualidad, se encuentra el Supermercado Disco. Hace más de 100 años, se jugaba pelota paleta.


En los primeros años del Siglo XX en Argentina se estilaba jugar pelota vasca, pero en la modalidad nacional se lo llamaba pelota paleta. Este deporte se comenzó a jugar en Francia en el Siglo XIII y rápidamente fue apropiado por el País Vasco, en la zona Norte de España.

La pelota que se suele usar en el país europeo es de madera, con varias capas de látex y una final de cuero, mientras que la modalidad argentina es, generalmente, una pelota de caucho.


Una de las ciudades en la que más se practicaba este deporte en Argentina fue Mercedes. La esquina de 29 y 18 tuvo dos canchas y se conocieron como “Las canchas de Arrillaga”. Una de ellas era cerrada y daba a la calle 18, la otra, abierta y miraba hacia la 29. En la esquina, como dentro de un ángulo, entre cancha y cancha, estaba el negocio, despacho de bebidas y almacén, que se comunicaba con ambos frontones.


Entre el público se advertían todos los matices políticos, no se hacía ningún tipo de partidismo y el respeto era mutuo. Concurrían muchos forasteros y varios pelotaris (así se lo llaman en el País Vasco a los que juegan pelota vasca) que venían de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Junín y cientos de lugares, lo que demostraba la importancia de la ciudad a nivel nacional en este deporte. La fama de estas canchas llegaba hasta Uruguay.
Ese sitio fue muy concurrido durante años y la excusa era jugar un partido de pelota a paleta, distenderse, tomar algo en el bar, charlar sobre los temas de la ciudad y luego volver a su casa. En la actualidad, esa esquina sigue siendo de las más concurridas de la ciudad, ya que desde hace décadas ha sido ocupada por diferentes marcas de supermercados.


En esa esquina se jugaron partidos memorables. Para esos días, la ciudad se vestía de fiesta con caballos ensillados, carruajes tirados por una o dos yuntas y sulkys.
Como canchero de la cerrada actuó durante años el “Mono” Alanís, personaje destacado y querido en aquél entonces. En la abierta trabajó muchos años Don Pedro Funes, un hombre serio y de pocas palabras.
Esta esquina fue símbolo del conservadurismo mercedino del 1900 y fue un hito en la historia de la ciudad donde se solían discutir los problemas del pueblo.


En 1915 este sitio de deportes y multitudes se clausuró para pasar a ser la fábrica de mosaicos de Hugo Marzoratti, que años más tarde sería cerrada por un voraz incendio.
Publicado por Historia de Mercedes


Crónica: Centro de la Ciudad, Deportes


 

- La Asociación Española de Socorros Mutuos está por cumplir nada más y nada menos que 101 años -

Asociación Española ESQUEL

Pelota paleta, historia y pasión


27 agosto, 2020  CUMPLE 101 añitos

La Asociación Española de Socorros Mutuos está por cumplir nada más y nada menos que 101 años. Es imposible hacer un repaso sin detenerse siquiera algunos minutos en un deporte símbolo que marcó a fuego la vida de esta centenaria institución, y que aún sigue gozando de buena salud: La pelota paleta.

Decenas de personas ingresan al edificio de “la Española”, en calle Rivadavia, y -paleta de madera en mano- dirigen paso hacia la cancha, donde practican por largo tiempo y cumplen con un amplio ritual deportivo. Detrás de cada peloteo, tanto, golpe al frontón de cemento, victoria y derrota se esconde una atrapante historia de sacrificio, compromiso y superación.

La disciplina de raíces vascas empieza a cobrar relativa fuerza en Esquel allá por la década del 40 de la mano de don Hipólito Galán, un personaje reconocido sobre todo por quienes peinan canas. Este pionero tuvo su merecido homenaje, el cual aún hoy puede palparse: El trinquete de la Asociación Española lleva su nombre.

Los primeros frontones eran improvisados, abiertos. Los más memoriosos recordarán que había uno en pleno centro, cerca del Hotel Tehuelche. “Se practicaba a mano y a puro callo”, cuenta a diario La Portada una voz autorizada, una fuente inagotable de recuerdos que permitió bucear sobre los orígenes de la pelota paleta en la ciudad.

Luego fueron surgiendo otros espacios un poco más sofisticados como en el Regimiento de Exploración Ligero 3 “Coraceros General Pacheco”, junto a una usina vieja de la Cooperativa. Jugaban vecinos e integrantes de la unidad militar. Solían ser encuentros intensos que muchas veces debían interrumpirse por las duras condiciones climáticas del invierno.

Después de varias temporadas el Ejército bajó el pulgar y cerró las puertas del complejo. Los amantes de la paleta quedaron a la deriva. Sin un lugar estable. Hasta que apareció Valbuena y armó una cancha en la intersección de las calles Sarmiento y 9 de Julio. El entusiasmo y la sonrisa se esfumaron rápidamente. De nuevo a pensar alternativas.

Del sueño a la realidad

Ante una crisis, una oportunidad. Los “pelotaris” (o pelotarios) se vieron obligados a proyectar. Y vaya que lo hicieron. Una noche decidieron reunirse en la casa de don Hipólito Galán, sobre la Sáenz Peña. Corría la década de los 60. La charla se extendió por horas. Asistieron no menos de diez vecinos, entre los cuales estaba un comandante de Gendarmería. El uniformado propuso hacer un trinquete. Qué desafío.

Los presentes en esa “cumbre” abrieron grande los ojos y enumeraron uno a uno los obstáculos: el dinero, la mano de obra, el terreno. Piedras sobraban. Y qué travesía de leyenda se inscribe bajo un mar calmo. La respuesta, ninguna. Así nace el sueño de la cancha propia. Rápidamente se pensó en la Asociación Española.

Aureliano Ranedo era el presidente de aquel entonces, propietario de una despensa ubicada al lado del Club San Martín. La primera aproximación fue en ese almacén. De arranque la iniciativa no le cayó del todo bien al dirigente español. Igual lo convencieron en base a argumentos sólidos: Estaban los planos, 40 mil ladrillos disponibles y un fuerte compromiso. El año, 1966.

El paso inicial fue conformar una subcomisión. El segundo, salir en búsqueda de fondos económicos. Este grupo de vecinos hizo prácticamente todo. Lo más recordado fue una feria de platos un sábado a la mañana en plena 25 de Mayo, entre San Martín y Rivadavia. La actividad resultó ser un éxito. No quedó nada sobre las mesas.

Lentamente el proyecto iba tomando forma. Una gran mano la dio el constructor don Gelindo Rossi, encargado de hacer los cimientos. En el camino hubo que conseguir bolsas de cemento y recaudar peso sobre peso. “Le pedíamos a Dios y María Santísima”, dice entre risas un hombre pieza clave en este proceso.

 Un párrafo aparte para las compañeras (esposas, cuñadas, tías, suegras, etc.) de quienes estaban en la subcomisión. La participación fue tan trascendente que sin ellas los trabajos no hubiesen terminado. Cuenta la historia que la obra estaba un tanto abandonada. Un día aparecieron las chicas y dieron el ultimátum: “Esto se termina. Pusimos mucho sacrificio”. Palabras más, palabras menos.

Después de varios años de intenso labor, el sueño se hizo realidad. En el espejo retrovisor quedaban las ferias de comida, festivales, jornadas de boxeo, gestiones. Esquel tenía su cancha de pelota paleta. En el establecimiento de “la Española”. La inauguración del trinquete se llevó adelante en 1973. Una jornada inolvidable para muchos.

El corte de cinta se hizo para un torneo patagónico. Participaron jugadores de Esquel, Trelew, Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia, entre otras ciudades. El resultado es anecdótico. Algunos de los presentes ese día: Artemio Book, José Miguel Mayo, Francisco Yangüela y esposa, Mariano Mateo, Luis Galíndez, Hipólito Galán, Carlos Macayo, Porota Ramírez, Edilio Salsamendi, Marcelino Sánchez y esposa, Beba Ramírez de Salsamendi, señora de Arrúa y Alicia Sánchez, entre otros.

La lista de personas que colaboraron para que la cancha esté de pie es larga, extensa. Difícil nombrarlos porque seguramente alguno quedará (injustamente) afuera. Un agradecimiento especial de diario La Portada para don Edilio Salsamendi, quien gentilmente aportó sus recuerdos para elaborar la presente nota. También a Cristina Landeira.


 

- Los Pelotaris Argentinos siguen manteniendo en los clubes y en los pueblos la mística de la paleta criolla -HISTORIAS REALES DE LA PELOTA PALETA ARGENTINA -

Las canchas de los pueblos

El juego de pelota a paleta en Argentina

A Hugo Estari y sus hermanos, a Poca, Berenjena, el Gordo Rego, los Bravo, los Danieles, Carlitos Delsart y las barras del CAP y el San Martín.

 ...La pelota a paleta se juega en dos tipos de cancha: abierta y cerrada (o frontón y trinquete, según la jerga más ortodoxa). Para los ajenos, una rápida inferencia hace suponer que la esencia de ambas canchas es la misma y que la cobertura de las cerradas permite independizar la práctica de las condiciones del clima. Nada más inexacto. El juego de pelota en abierta o cerrada es radicalmente diverso en su desarrollo y en las habilidades que demanda.

En las canchas abiertas, el principal deber del pelotari es evitar que la pelota lo sobrepase: incluso el delantero, teóricamente cubierto por el compañero a sus espaldas, debe estar atento a que la pequeña esfera de caucho no se pierda por un costado tras rebotar en dos, tres o cuatro paredes, o supere a un zaguero mal acomodado tras una respuesta exigida. En la cerrada, solo el techo, la delgada reja lateral o las galerías del primer y segundo piso dejan la pelota fuera de juego; la pared de fondo y la compleja disposición de la pared “corta” y su “share” auxilian, en cambio, al jugador sobrepasado. Un tiro violento, que sobrepase al zaguero, es tanto seguro en la abierta, pero retorna en la cerrada y sigue en juego. El zaguero puede entonces jugar más adelantado en la cancha y, en la mayoría de los casos, limitar a su compañero a efectuar los saques y cuidar “los dos paredes y el tambor”, como ya explicaremos.

....Podría desprenderse de esta condición técnica que los jugadores de abierta y cerrada respondieran a dos estereotipos de personalidad heterogéneos: más heroico el de abierta, para el que toda oportunidad es la última; más ladino el de cerrada, para el que la pelota siempre vuelve y que en todo caso debe procurar que no vuelva para sus rivales. Pero esta inferencia, algo más sutil que la que negamos al principio, pareciera más bien un recurso narrativo que deberá considerar quien algún día escriba el relato de la pelota argentina.

 

El juego de pelota a paleta tiene dos rasgos asociados que explican su tratamiento en esta revista. Es, por un lado, un juego condicionado por la arquitectura; en otros deportes, el espacio es más difusamente una geografía disputada de acuerdo a estrategias (el chileno Juan Borchers ha planteado las implicancias “socio-territoriales” de un fútbol jugado en una cancha más amplia y/o por más jugadores), en la pelota, las paredes son parte del juego. El reglamento de la Federación Metropolitana establece incluso las características constructivas que deben tener las paredes y contrapisos y la disposición de las luminarias. Algo similar ocurre en deportes de la misma familia, como el paddle o el squash, pero esto nos lleva al segundo rasgo anunciado: la pelota, introducida y difundida en Argentina y Uruguay por la masiva inmigración vasca (inmigración que podría decirse iniciada por Juan de Garay…), generó una auténtica subcultura extendida en todo el área pampeana, presente en cada pueblo y ciudad del interior y en cada barrio de las grandes ciudades, más de un siglo antes que se introdujeran esas especialidades desde el norte de América.

 

La cancha de paleta tiene aproximadamente entre 8 y 9 metros de ancho por 25 a 30 de largo y 9 de altura. La pared larga está dividida en 6 secciones, marcadas por franjas verticales (al igual que sus respectivas mitades) prolongadas sobre el piso; sirven para ubicar en el espacio a los jugadores y para indicar la línea desde la que se efectúa el saque y que a su vez debe ser superada por este: la del “3”. El frontón está dividido por un fleje de acero horizontal a unos 80 centímetros del suelo, el suncho, sobre el cual debe rebotar la pelota para que el tiro sea válido. Sobre uno de los costados, el de la pared corta en las canchas abierta, el de la larga en las cerradas, el tambor o “tambur”, un chanfle en el encuentro del frontón y la pared lateral, agrega una complicación extra al juego: al pegar en él, la pelota sale hacia el costado, en un recorrido más o menos paralelo al frontón. Es una pelota difícil de responder si es muy baja y muy violenta o, por el contrario, muy débil y pronta a picar dos fatídicas veces en el suelo antes de la llegada del delantero; en cambio, un tambur alto permite al rival acomodarse y quedar en situación de rematar el tanto mediante un golpe muy preciso o muy distinto de lo que fue su amague inicial. Algo similar ocurre con las combinaciones de “tres o cuatro paredes”, cuyos efectos son bien conocidos por los jugadores con experiencia y requieren de alguna otra circunstancia para ser realmente peligrosos: altura, velocidad, sorpresa o en general una momentánea descolocación del oponente.

La tercera pared es la corta, que solo llega hasta aproximadamente el “uno” y está ubicada según los casos a derecha o izquierda del frontón: a la derecha generalmente en la cancha abierta, a la izquierda en la cerrada, donde se prolonga en una galería a nivel del primer piso y, según los casos, una hilera de ventanas u otra galería en el segundo. Cortando la pared de fondo también suele disponerse una galería en el segundo piso, que continúa la lateral en caso de haberla. A nivel del campo de juego, esta pared está cortada en toda su longitud por un particular dispositivo arquitectónico: el share. Se trata de un techo inclinado de madera u hormigón, de algo más de un metro y medio de altura (deja así lugar para público sentado o agachado) que penetra unos 80 centímetros en la cancha; debajo de este techo discurre una reja y debajo de ésta un antepecho. En el share se encuentra también la puerta de entrada a la cancha, cuya ubicación más prudente es la posterior, ya que de encontrarse adelante el jugador que entra en último lugar debe tener mucho cuidado de no ser alcanzado por un pelotazo de los otros jugadores en su práctica previa. La pelota sigue en juego si pega en el antepecho del share o de la primera galería, o en el techo del share (sin importar en este cado cuantas veces pique). En cambio, el tanto termina si la pelota alcanza la reja: el punto es para quien la tiró, si hubo antes un pique, o para quien debía recibirla si no lo hubo. Decíamos en un párrafo anterior que la tarea generalmente atribuida al delantero, además del saque que pone en juego la pelota en cada tanto, es la de “levantar” los tambores y las temibles y filosas “dos paredes”, enviadas con potencia y a baja altura para que reboten en la pared larga y el frontón y alcancen la reja tras picar a gran velocidad.

Finalmente, el techo de las canchas cerradas solo tiene un objetivo de cierre y no influye en el juego: si la pelota pega en él, es tanto para el receptor, pero se supone que en una cancha abierta hubiera salido también de la cancha sin picar y también hubiera sido “mala pelota”. El diseñador deberá tener en cuenta, eso sí, la posibilidad de generar una iluminación natural mediante claraboyas o ventanas laterales, y que la disposición de estas y de las luminarias no encandile a los jugadores (cuando el techo es de hormigón, las grandes vigas de apoyo pueden actuar como pantallas que eviten este problema). En las canchas abiertas es conveniente que el frontón no se disponga sobre el cuadrante oeste, para que el sol de la tarde (cuando habitualmente se juegan los partidos) no moleste a los jugadores, en especial los zagueros (los delanteros tienen alguna protección dada por la pared corta).

El desequilibrio en cada tanto se alcanza por vía de dos estrategias contrapuestas: la más conservadora es la de jugar “a buena”, vale decir procurando que la pelota describa en el tiro el recorrido reglamentario, supere el fleje y pique dentro del campo de juego sin quedar servida para el contrario. Esta opción requiere disciplina y concentración en esperar el error del rival. La otra posibilidad es la de buscar el momento oportuno para intentar el tambur bajo o el dos paredes filoso que busque la reja, o alguna variante de tres o cuatro paredes con efecto, o la cortada baja e inalcanzable para el rival. Como en todo deporte, una vez detectada la debilidad táctica o sicológica del rival, la estrategia más elemental indica apuntar sobre ese flanco.

 

Ignorada por la prensa masiva, despojada de glamour y de legitimidad olímpica, la pelota a paleta ha sido un culto de trotamundos y noctámbulos, asociada a garitos y almacenes de ramos generales, una elite anónima y de escasa visibilidad para el deporte espectáculo, para el arte popular y aun para los mitólogos de la vida campera y para los actuales descubridores de patrimonios culturales construidos o intangibles. Paralela a los torneos oficiales, la más apasionante competencia de la pelota se desarrolló en el circuito de los legendarios desafíos por dinero, no demasiado evidente en los clubes más grandes donde el juego era uno entre tantos, pero abierto en las canchas de pueblo y en los clubes de barrio casi exclusivamente destinados a los pelotaris y los juegos de azar.

Oscar Messina, un boyero analfabeto y radical del sur de Santa Fe, al que una deformación de su brazo izquierdo y el nombre su pueblo de origen le dieron el apodo de “Manco de Teodelina”, fue en las décadas del ’50 al ’70 el exponente más admirado de este modo de vida bohemio.

Luego de los desafíos, el Manco festejaba sus triunfos entre copas y recitados criollos (su otra especialidad) hasta bien entrada la madrugada.

 

¿Hay una decadencia de la pelota a paleta en la Argentina? Es en todo caso difícil de refutar o de afirmar, si se tiene en cuenta el carácter de cerrada cofradía que tuvo el juego en su historia: ¿cómo medir la decadencia o el auge de un juego que nunca se preocupó por esos parámetros? Puestos a examinar sus debilidades, cabe señalar algunas evidencias:

- El circuito del juego por dinero coloca al deporte en un ámbito ajeno al de la competencia de aficionados, incluso con horarios y ritos asociados de escasa legitimidad social.

- Las canchas ocupan mucho espacio para la cantidad de jugadores que pueden jugar, algo que además, en el caso de clubes o complejos polideportivos, ocasiona fricciones con las otras comunidades deportivas.

- Las canchas, tienen necesariamente dos o tres lados ciegos, lo cual reduce la capacidad de público que puede mirar los partidos. En los Países Vascos se han dispuesto paredes traseras de cristal templado que permiten la observación del partido y hasta su televisación, disposición constructiva que en Argentina pude ser demasiado onerosa en relación a la escasa popularidad del deporte.

- El deporte no es practicado por mujeres,...Pero ya aparecerá "el genio" que lo realizará, y convertirá la pelota paleta, en un juego "sudamericanamente afamado",colocándole un nombre de trascendencia,  lo cual reducirá la posibilidad de juegos mixtos existente en otras disciplinas individuales como el paddle o el squash y en particular el tenis, objeto además de mayor difusión mediática y enorme popularidad la que tomara el juego de PELOTA DAMAS.

- La escasa difusión internacional del deporte, limitada a la región, los Países Vascos y México, y además en dichos casos con variantes sustanciales al juego tal como se lo conoce en la Argentina.

 

...Ajenos sin embargo a esta “decadencia”, indiferentes a la ignorancia de los medios y del gran público, inconscientes de ser los continuadores de una cultura popular, los pelotaris argentinos siguen manteniendo en los clubes y en los pueblos la mística de la paleta criolla.


 

 

 

- HOY LE CONTAREMOS COMO “LOS JILGUEROS” DE LA RUTA Nac. 188, Amigosdelapaleta Peña, A LA VERA DE SU BANQUINA CONTINÚAN AGREGANDO LADRILLOS A SU PALACIO PALETERO -

*FRONTON DE LA PEÑA*

¡El GRAN FRONTON de la localidad ARGENTINA,… Juan A. de la Peña, partido de pergamino, requirió el mayor esfuerzo humano que cualquier otra construcción anterior, sus conseguido de mampostería fueron transportados y ensamblados por esos incansables soldados de la pelota local, soldados del trabajo diario, campesinos, prisioneros de las baldosas calcáreas de su frontón y animales usando sistemas básicos de cucharas, madera y baldes de mezcla en terrenos remotos vetustos que venían desde el desierto seco de uso, hasta hoy, las empinadas crestas montañosas de placer de lo realizado por su cancha.


Amigosdelapaleta Peña
Impecable!
La terminamos!!!
Toda pintada. Vestuario pintado Tapadas las carachas.
Gracias a todos, pocos o muchos, que colaboran para que esto sea posible!!!


Los pocos $$$ que juntamos de a poquito, se ven en mejoras.
Los esperamos, juguemos TODOS...viva la paleta!!

…Sigue leyendo y observando imágenes, esto es pensaren futuro, he aquí un grupo de “pasionarios” que se amalgama en el futuro de gozo de sus socios, descubre más sobre la fuerza de trabajo, “EL AMOR A TU CLUB”, el terreno, los materiales y la tecnología utilizada - respuestas que tal vez nunca hayas pensado...


Juan A. de la Peña es una localidad del partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra sobre la Ruta Nacional 188 y forma parte de las localidades más próximas a la ciudad de Pergamino (a unos 10 km). A poco de salir del casco urbano pergaminense rumbo a la ciudad de San Nicolás, y una vez atravesados los barrios más alejados, se llega a la localidad de Peña.


Hacia mediados del siglo XX y en adelante se comenzaron a construir casas en forma paralela a la ruta que extendieron notablemente la ciudad hacia este sector. En el futuro, de continuar esta tendencia, y producirse el loteamiento correspondiente Peña formará parte de la ciudad.


…En realidad, los trabajadores principales fueron soldados verdaderos amantes de su frontón, campesinos de sol a sol y algunos prisioneros de su pasión que siempre se desviven por su querida institución.
..Aquí no existen “los emperadores del habla”, aquí se arremangaron y lucharon por su objetivo en común. La PANDEMIA no los inutilizó, aprovecharon su tiempo libre,…el terreno cambió, de desierto a orilla, de montañas a llanuras.


....Los diseñadores aprovecharon el terreno de lo hecho posteriormente en años, y construyeron un habitáculo en un lugar estratégico para poder poseer vestuario de la cancha y baño bello,…Como no recordar esa frase plasmada en face:
….Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. El club no tiene comisión directiva desde hace años.


…Bien dijera un viejo conocido “…SI HACES UN FAVOR NUNCA LO RECUERDES, SI LO RECIBES, NUNCA LO OLVIDES.


Amigosdelapaleta Peña
Buen día, estamos trabajando en la limpieza de la cancha, vestuario de la cancha y baño viejo del club. Vamos a pintar todo!

 
Estamos necesitando cubrir 4mts x 2mts con chapa y tirantes. (Para el baño viejo del club.)
Si alguien tiene chapas que no use y/o tirantes que pueda donar. Serán muy bienvenidos!!!

 
Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. . El club no tiene comisión directiva desde hace años.


Muchas gracias!!..