- Seis de la mañana. La radio comienza a dar las noticias. Temperatura, humedad y algunos datos adicionales son suficientes para salir rumbo al bar de Corrientes y Callao. Una vez allí, pide su habitual café y lee el diario de punta a punta, prestando esp

DEPORTES


EL SEÑOR DE LA PELOTA PALETA


....Seis de la mañana. La radio comienza a dar las noticias. Temperatura, humedad y algunos datos adicionales son suficientes para salir rumbo al bar de Corrientes y Callao. Una vez allí, pide su habitual café y lee el diario de punta a punta, prestando especial atención a la sección deportiva. Hace años, que no se publican noticias de pelota paleta en páginas de los matutinos. Aún así, le gusta estar informado acerca de lo que sucede en el mundo del deporte.

Por: Analía Sarniguet (@AniSarniguet)

 

Una vez que termina con este ritual, regresa a su casa para repasar los pedidos pendientes. Aarón Sehter, a sus 80 años, cuenta con una línea de anteojos protectores que llevan su nombre y distribuye paletas “El Vasquito” al interior del país. “Los anteojos los fabrica Pedro Rainieri que, además de ser un amigo, es el número uno en el rubro. Con “El vasquito” tengo un canje. Yo mismo armo las encomiendas y las llevo a Retiro”, remarca orgulloso. Los pedidos provienen de distintos puntos del país y es Aarón quien los embala y transporta en colectivo hasta Retiro.

 

Su departamento es una especie de museo abarrotado de trofeos y distinciones. En la pared principal, un mueble que ocupa todo el largo de la habitación alberga en sus tres estantes trofeos de todos los tamaños y colores. En el centro el Konex custodiado por los dos Olimpia. En frente, de la mitad hacia arriba, cuelgan cuadros y fotos con personalidades del deporte, la política y el mundo del espectáculo. Desde Daniel Scioli hasta Carlos Saúl Menem, pasando por Raúl Lavié y Pinky. Entre ellas, se hallan las placas en reconocimiento a la trayectoria. La más llamativa es la que recibiera en 1991, cuando fue nombrado Ciudadano Ilustre de la provincia de Buenos Aires.

Aaron Sehter Abanderado Mundial Uruguay 1974

Entre tantos recuerdos, Aarón guarda con cariño un viejo número de la revista “El mundo de la pelota”, que el mismo editaba años atrás. “Tuve la revista durante 13 años y fue un éxito rotundo. En esa época imprimía 5.000 ejemplares y la mandaba a todo el país”, resalta con orgullo y agrega que lo más importante es que consiguió publicar la verdadera historia de la paleta argentina.

En 1993, Aarón tuvo la oportunidad de entrevistar a Gabriel Martirén, hijo de un francés radicado en Burzaco aficionado a la paleta. En esa entrevista, Gabriel le contó que su padre, a quien apodaban “Sardina”, inventó lo que hoy se conoce como paleta.

 

Don Martirén jugaba en su tambo con los peones. En un principio lo hacía con las manos hasta que pulió un hueso de vaca (la paleta) y comenzó a jugar con este nuevo implemento. Luego organizó torneos con sus peones utilizando las paredes de su estancia como frontón, siendo estos los primeros partidos que se registraron en el país, allá por 1905. Más tarde, nacieron las primeras paletas de madera, elaboradas por carpinteros de la zona con los cajones dónde se expedían las latas de kerosene.

Aarón deja los anteojos que estaba embalando y se dirige hacia el mueble de los trofeos. Saca una bolsita de supermercado de uno de los estantes y desenfunda las paletas de “Sardina” al tiempo que expresa: “El hijo de Martirén, en un gesto muy lindo me la obsequió y yo la guardo como si fuera el sable corvo de San Martín”

La pelota vasca es el deporte que más títulos internacionales le significó a la Argentina, 41 en 15 ediciones del Campeonato Mundial de Pelota Vasca, quedando en dos oportunidades en lo más alto del medallero general (1962 y 1974).

 

Aaron Sehter Banderín de Oro JJOO1968

De acuerdo a lo establecido por la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) existen cuatro modalidades: trinquete o cancha cerrada, frontón o cancha abierta de 30 metros, frontón de 36 metros y frontón de 54 metros. Dentro de esas modalidades, existen 14 especialidades oficiales que varían según la composición de la pelota (cuero o goma).

Aarón Sehter forjó su carrera deportiva con esfuerzo y disciplina. Sin embargo, reconoce que su vínculo con la paleta comenzó por aburrimiento. A los ocho años acompañaba a su padre al club CADE – hoy Luz y Fuerza- donde éste trabajaba. Pasaba gran parte del día allí y no tenía con quién jugar. Un día pidió una paleta prestada y se puso a pelotear en el frontón del club. De a poco le fue gustando y decidió entrenarse en forma profesional, primero en CADE y luego en Comunicaciones, Huracán, River, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires y Obras Sanitarias, instituciones a las que representó a los largo de sus 33 años de carrera.

Aquí con Oscar MESSINA, "el manco" TEODELINA, y sus amigos.

De su paso por el club millonario guarda los mejores recuerdos y conserva aún la amistad con Amadeo Carrizo. “En esa época, los futbolistas se entrenaban en las instalaciones del club y era común que Amadeo me viniera a ver, como yo lo iba a ver a él. También se acercaban Omar Sívori y Ángel Labruna, pero con Amadeo tuve una relación especial. Todavía nos seguimos viendo y cada tanto nos juntamos a tomar un cafe”, relata con brillo en los ojos al hablar de su amigo.

Con entrenamiento y perseverancia, Aarón se convirtió en el jugador que más mundiales disputó y el que más títulos consiguió (trece medallas doradas). En 1952, a los 18 años, ganó el primer Mundial en San Sebastián, España, en frontón con pelota de goma y en México 1982, el último a los 48 en trinquete con pelota de cuero.

 

La lista de títulos es extensa. Entre los más importantes, Aarón recuerda las dos medallas de plata obtenidas en los Juegos Olímpicos de México 1968, donde se incluyó a la pelota vasca como deporte de exhibición. “Las medallas fueron importantísimas pero lo que más me gustó fue recibir el banderín de oro al pelotari más completo y caballeresco”, señala Aarón al rememorar ese momento.

Entre las muchas distinciones que recibió se destaca el Olimpia de Platino, como mejor pelotari de la historia otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos en 1980. Más tarde, en 2011, la misma institución lo reconocería con una mención especial como ejemplo de vida y de deportista. Ese mismo día Lionel Messi recibía su primer Olimpia de Oro y Juan Román Riquelme el de Plata al mejor futbolista del ámbito local. “Fue como volver a ganar. A esta edad es muy lindo que tu nombre suene junto con los de estos monstruos”.

Aaron Sehter - Mundial Mexico 1982

Como entusiasta promotor del juego, una vez que se retiró de las competencias, fue técnico de la selección argentina, juez internacional y dirigente de la Federación Metropolitana de Pelota. Tal es su trayectoria que dos canchas que llevan su nombre, una en Allén, Río Negro, y la otra en la sede Jorge Newbery de GEBA, club del que es socio vitalicio.

...Nunca ganó dinero con el deporte: cuenta que pagó de su bolsillo más de una vez para poder competir. Por estos días se encuentra corrigiendo el borrador de un libro que encierra su historia. “Ya prácticamente está listo, lo estamos revisando con Jorge Barraza, un gran periodista y amigo que entiende del tema. Calculo que en dos tres meses estará en las librerías”, afirma mientras recorre con la mirada las primeras líneas. De esta manera, Aarón Sehter buscará inmortalizar entre sus páginas toda una vida dedicada al deporte, un deporte de baja popularidad que coronó al señor de la pelota paleta como el gran campeón que nadie recuerda.


 

- EL ORIENTE, el viejo almacén de Lértora: una mirada al pasado – Hoy “el cazacanchas” Orlando PETRUCCIO con un bellísima historia -


*FRONTON Estación LÉRTORA*

....LÉRTORA,...Era una estación ferroviaria ubicada en las áreas rurales del partido de Trenque Lauquen, Provincia de Buenos Aires, Argentina.


Ubicación
La estación se encuentra a 497 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y a 48 km de la localidad de Trenque Lauquen.


Servicios
No presta servicios de pasajeros ni de cargas. Sus vías se encuentran sin uso y en estado de abandono.


...."El Oriente" es un edificio imponente. Emerge en la llanura, y los dibujos de sus molduras trabajadas sobresalen en el camino polvoriento que conduce desde la ruta 33 hacia la Estación Lértora, justo antes de la curva que deja ver la estación del ferrocarril, la ermita, la escuela, la vida del paraje que ostentó un enorme movimiento a principios de siglo pasado y que se fue apagando con los años, al igual que los primeros pobladores que se asentaron en el lugar.

El Oriente fue un viejo almacén. Hoy es el edificio del viejo almacén porque de aquel lugar de ramos generales de los Brandoni, sólo quedan las paredes, los muros perimetrales, las enormes persianas de hierro que caen al suelo como una sentencia inapelable: el paso del tiempo, la interrupción del servicio de trenes, el despoblamiento del lugar se llevó a la gente y la vida social, entonces ya no era necesario un lugar que vendiera velas o sirviera un trago a un parroquiano, alcanzara un mazo de cartas para orejear en truco, o la guitarra a algún visitante con virtudes musicales.

El boliche cerró. Su edificio debería tener destino de museo o patrimonio histórico y cultural. Ser parte de una recorrida obligada en una guía turística por el distrito de Trenque Lauquen, o ser incluido en un libro, pero eso no ocurrirá. La mención más reciente en una publicación es Desde el Andén, un libro que recoge historias rurales de Trenque Lauquen de 2012 y en aquel momento aún funcionaba.

Guillermo González es uno de los herederos familiares que tuvo la llave del negocio en los últimos tiempos. Dice que va a encarar una serie de reformas, sobre todo en el techo, para conservar el edificio, que no se venga abajo y dejarlo como legado para las nuevas generaciones.

En el libro El Andén se lee que el paraje Lértora recuerda a Alejandro Lértora que donó las tierras para levantar la Estación ferroviaria. Alrededor del año 1909 esas tierras fueron fraccionadas y rematadas, justamente el mismo año en que se produce el tendido de la línea férrea, dando origen ese año al paraje.

Las familias compradoras fueron poblando el lugar. Les tocaba la ardua tarea de transformar ese terreno inculto en un suelo apto para la agricultura y la ganadería. Entre ellas podemos citar a las siguientes familias: Zemma, Grossi, Lamattina, Brandoni, Chrestía, Casola, Barragué, Alastuey, García Salinas entre otros.

“Lértora aparecía como un importante y floreciente lugar donde las tierras se brindaban para la agricultura y la ganadería. El ferrocarril fue el receptor del crecimiento agrícola-ganadero, llevando cereales y animales hacia el puerto de Buenos Aires. La línea ferroviaria iba desde Winifreda hasta La Zanja”.

“Todo este gran desarrollo de la zona implicó la creación de una escuela. El 14 de junio comenzó a funcionar una escuela en el campo del señor Juan Grossi con el número 14. Su maestra era Laura Elisa Alda y contaba con una matrícula de 27 alumnos. La escuela estaba edificada con barro y madera”, se lee en una publicación que hizo la propia escuela para su centenario.

Historias mínimas

Cuenta la historia que el almacén abrió sus puertas en 1924 y que los Brandoni habían llegado en los barcos provenientes de Italia. En Lértora ya había un boliche, el de los Alastuey, pero no sobrevivió en los años y hoy no queda ningún rastro del inmueble.

Florentino Celestino Brandoni, uno de los hijos de don Juan Brandoni que fue quien abrió las puertas de El Oriente, estuvo al frente durante muchos años, hasta que falleció en 1978. Su mujer, Nélida Esther Gónzalez lo acompañó detrás del mostrador desde 1955 en adelante.

Nélida tiene 87 años. Hace 40 años que vive en la ciudad, aunque suele ir al paraje de vez en cuando a visitar parientes y ahora está organizando su asistencia a la misa del 24 de mayo en la ermita, como todos los años.

El paso de los años le generó dolencias en las rodillas. Dice que la artrosis es el enemigo silencioso de sus piernas pero no le impidieron freír unos buñuelos para combatir la tarde gris y lluviosa de mayo. Como buena anfitriona extiende la bandeja para convidar sus producciones. A mano tiene pocas fotos de su paso por Lértora y recuerda sí, el movimiento social que representaba el viejo almacén.

“La gente no tenía dónde ir, no era fácil venir a la ciudad, entonces muchos pasaban tiempo en el almacén. Había mucha gente en época de cosechas, muchos changarines y la gente de las estancias” dice hoy Nélida y recuerda que había una habitación en el patio a la que llamaban “la secadora” donde más de una vez alojaron a changarines de paso y algún crotto como le decían en aquella época a la gente en situación de calle.

“Estaba el policía, el jefe de estación, la escuela, y no mucho más. Los hombres se juntaban a jugar al truco y nosotras al chin chon, todas en el almacén” recuerda para OESTE BA.

Guillermo González, su sobrino, fue el último que tuvo el almacén abierto. Nació y se crió allí, fue a la escuela del lugar y anunció que el próximo mes inician la tarea de refaccionar el techo del inmueble que está cerrado. Quiere que sea un lugar histórico. Según cuenta parte del mobiliario original está adentro aún, y espera poder conservarlo todo como en las épocas de gloria.

En Lértora hoy los dos edificios de la estación de trenes fueron cedidos a vecinos que viven allí y que los cuidan. La casa del empleado del Ferrocarril está cerrada y ya no hay mucho más para contar. La publicación del centenario de la escuela señala en su párrafo final “el Paraje Lértora no es el mismo de hace cien años atrás, ya no se siente el bullicio de la gente que espera el tren, ni el rechinar de las ruedas de los carros que acercaban los bolsas de cereal, ni la reunión de los campesinos que llegaban a los grandes almacenes de Alastuey y Brandoni. Hoy el único motor del lugar es esta pequeña escuela que con mucha alegría festeja sus 100 años, escribieron en 2012 y la situación sigue siendo igual.

Al igual que otros parajes rurales de Trenque Lauquen, Lértora permanece detenida en el tiempo, como el viejo almacén El Oriente, testigo silencioso de un tiempo que fue y no volverá.


 

 

- Orlando PETRUCCIO – “EL CAZADOR DE HISTORIAS FRONTÓN” ,..Constantemente anda tras los rastros de “SU GRAN PRESA”, no solo es su pasión, sino que también es jugador pelotari -

*EL CAZA FRONTONES*

....El siglo XXI no está resultando ser un gran siglo. Orlando PETRUCCIO “el cazador de canchas”, infatigablemente perpetuando con no dejar extinguir nuestra pasión pelotari,..Constantemente anda tras los rastros de “SU GRAN PRESA”, no solo es su pasión, sino que también es jugador pelotari de la localidad de Gonzales MORENO.


…El sale a cazar en esta jungla para mostrarnos –con crudeza, con humor, con ternura el mundo en que vivimos en ARGENTINA, desnudando ciertas realidades que paso con nuestra PELOTA PALETA NACIONAL, y mas con la vida propia de los frontones, pese a no estar al alcance de su mano, no todos llega a poder penetrar y ver.

 
Pero, como sugiere su título, El cazador de historias devela también al narrador que acecha detrás de todos los relatos. Y así, aunque siempre fue reticente a hablar de sí mismo, Orlando nos muestra poderosas historias que sorprenden tanto.


…Su obra no pasará inadvertida para la pagina web “la cimbradora”, ni tampoco para quienes la componemos, y sobre todos nuestros lectores que por varias generaciones nos leerán y sabrán y recordarán de su DEPORTE ARGENTINO QUE MAS TITULOS MUNDIALES LE BRINDO A SU NACIÓN.


HOY “CAZÓ” DOS

*FRONTÓN *

… SUNDBLAD: es una localidad del Partido de Rivadavia, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra a 55 km de la ciudad de América.

Población de la localidad cuenta con 63 habitantes.


La estación de tren, se encuentra a 522 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y a 74 km de la localidad de Trenque Lauquen.

No presta servicios de pasajeros. Sus vías están concesionadas,…. Sin embargo las vías se encuentran sin uso y en estado de abandono.

 
..Pertenece este fastuoso FRONTÓN, pero Orlando no pudo penetrar en el, no había gente, pero promete en la próxima filmarlo completamente.

 

Aquí lo vemos posando con la casaca del recordado "FRONTÓN EL CASSI" , que lo demoliera aquel malvado tornado.


 

- El “eco” de la pelota en el frontón, para los chicos de esa época sonaba como un canto de sirenas, irresistible. Y allí se juntaban. En el frontón del club BELGRANO de Santa Isabel, provincia de Santa Fe -

Historias de frontón

- Club BELGRANO - Santa Isabel - Santa Fe -

Breve historia del juego de pelota
La "pelota a paleta", "pelota goma", "paleta argentina" o simplemente "paleta" es una especialidad de origen argentino del juego de pelota vasca, que se caracteriza por utilizar una pala de madera para golpear la pelota, llamada paleta, que tiene la forma estilizada de una paleta vacuna.

El juego de la pelota llegó al Río de la Plata hacia el año 1800, introducido por inmigrantes vascos.

Durante el siglo XIX fue el juego más popular en el país. Tal era el entusiasmo por la pelota, especialmente en la campaña de la provincia de Buenos Aires, que Juan Manuel de Rosas, en 1830, hizo construir un frontón en su estancia.

En 1882 se inauguró un frontón en la ciudad de Buenos Aires -uno más de los que ya había- con la presencia del presidente de la república y del intendente de entonces, lo que denota la importancia de este juego para aquel momento.

En el año 1890 se realizó un mitin político en una cancha de pelota dando surgimiento a un partido político que luego tendría gran influencia en la historia argentina, siendo Leandro N. Alem su principal orador y fundador del mismo. De allí el distintivo de los radicales: la boina blanca tomada de los jugadores.

Este juego se extendió, principalmente, por las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

Hasta los primeros años del siglo XX se jugaba a mano, con un guante o con una cesta; no se conocía la paleta. Pero en 1907 ocurrió un hecho que cambió la historia: en las quintas de Burzaco, provincia de Buenos Aires, un joven nacido en Francia, vasco francés, modeló la primera paleta de madera para el juego de pelota, a la que perfeccionó mientras la usaba solo él emulando la paleta de una vaca, el hueso escápula.

Este joven se llamaba Gabriel Martirén. Sus restos mortales descansan en la localidad santafesina de Diego de Alvear. Una lápida lo recuerda así: “A la memoria de Gabriel Martirén, inventor de la Pelota a Paleta”.

La paleta en Santa Isabel
En la historia de Santa Isabel la pelota a paleta ocupó un lugar muy importante tanto como deporte y juego, y como lugar de reunión a diario de los vecinos de la localidad.


No hay fechas, pero por su forma de construcción algunas de las canchas se levantaron poco tiempo después de haberse fundado el pueblo en 1908. Se llegó a tener hasta tres canchas en pleno funcionamiento, todas ellas llenas de jóvenes entusiastas desafiando partidos mano a mano o de cuatro.

La ubicación de las mismas determinaba que en algún momento del día el sol impedía realizar el juego por el encandilamiento que efectuaba sobre los participantes de las contiendas.

Las tres eran canchas abiertas y zurdas, es decir que sobre esa mano estaba la pared larga del frontón al rebote.

La cancha de “Valengo” (padre de Valentín Romero) estaba sobre calle Francia al 1100, del lado impar, pero se entraba por calle Belgrano. Se podía jugar todo el día.

La cancha de “Blanco” estaba en calle Sarmiento al 1200, del lado impar. El frontón estaba hacia el lado de calle Mitre por lo que el sol de la tarde, en algún momento molestaba a los jugadores.

La tercera cancha es la actual, la del Círculo Social y Deportivo General Belgrano, que se salvó de la piqueta destructora que borró del pueblo tantas construcciones históricas e importantes, además de las dos primeras canchas mencionadas.

De partidos y jugadores
Hay partidos que se desarrollaron en ellas y que quedaron como hitos en la historia paletera de Santa Isabel. A principios de los años cincuenta del siglo XX jugaron en la cancha de Valengo los campeones mundiales de cancha abierta, rosarinos ellos, Santos Belluzzo y su zaguero, contra Oscar Mesina (también conocido como Milo, el manco Milo o el manco de Teodelina) y “Quito” Dueñas de nuestro pueblo. Ganaron Milo y Quito.

Muchos jugadores se destacaron por sus tantos, por su calidad de juego. Debemos decir que como en todo deporte, cuando hay destacados es que hay una gran camada de jugadores que los ayudaron a sobresalir.

Nombraremos algunos de los jugadores de Santa Isabel que se destacaron entre los ’50 y ‘60:
- Orlando Carlovich (Polaco)
- Jacinto Acevedo (Pato)
- Osvaldo Stiepovich (Pibe)
- Antonio Carlovich (Pocholo)
- Roque Acevedo
- Valentín Romero
- Adolfo Montes (Vasco)
- Oscar Dueñas (Quito)
- Norberto Ferrari (Nene)

Este juego se jugaba en canchas públicas y a las pautas deportivas se agregaban las apuestas. Esto proponía los tipos de partidos, en algunos casos insólitos.

Por ejemplo, un jugador podía darle como ventaja a su contrincante, que él tomara todas las devoluciones de la pelota a dos piques. Otro caso era devolver por debajo de la pierna, es decir, levantar la pierna y golpear la pelota por debajo de la misma en todos los casos. Otra manera es la que se denomina de “cadete”, que requiere pegarle a la pelota por detrás del cuerpo. Y así se daban ventajas para igualar los juegos.

Y hablando de habilidosos, recordamos también a Roque Acevedo.

Deporte y mucho más
Lo extraordinario de este juego, más allá de la pasión de los jugadores, era el protagonismo de los espectadores que diariamente concurrían a las canchas, veían un espectáculo agradable y, además, gratis.

Los partidos se jugaban a veinticinco tantos. Quién llevaba la cuenta era el tanteador, el juez del partido. Este hombre tenía una gran responsabilidad, sin embargo en pocas ocasiones se discutía el fallo.

El “eco” de la pelota en el frontón, para los chicos de esa época sonaba como un canto de sirenas, irresistible. Y allí se juntaban.

Miraban el partido sin molestar pero, apenas terminaba, cada uno pedía una paleta para "garronear" hasta que empezara otro desafío.

En la década de 1950 la oferta de ropa deportiva casi no existía. Había solamente dos marcas de zapatillas deportivas. El equipo del jugador era todo de color blanco: zapatillas, pantalón bombacha, remera y gorra blanca.

Avanzando en el tiempo Se puede decir que la década de 1960 -tal vez con algún margen de error- fue la última época de la pelota multitudinaria, tal como se la conocía. Ya después se fue perdiendo como entretenimiento para los jóvenes, reemplazada por el avance de otros pasatiempos menos saludables.

En esos tiempos se destacaron en torneos zonales Valentín Romero y Antonio Carlovich, Pocholo; siendo, tal vez, los más ganadores de aquel momento.

Hubieron partidos memorables. Por su desarrollo y entorno; como la final que ganaron en Sancti Spíritu.

Esta pareja de jugadores se complementaba totalmente, siendo muy difícil ganarles. Pocholo, jugador seguro y con conducta para sortear dificultades. Valentín con capacidades físicas y técnicas que lo distinguía, pero, fundamentalmente, muy inteligente para descolocar al rival, con pelotas bien ubicadas.

Una muestra de ello se dio en Arias, provincia de Córdoba, en donde llegaron a la final. El zaguero contrario pegaba de tal manera que, a quien le siguiera su juego lo terminaba físicamente. Valentín casi siempre jugaba de zaguero; y ahí descolló frente a este jugador sin hiel a quien nunca le daba la devolución para que la tomara de aire, siempre al pique. Y así, el que se terminó físicamente fue el pegador contrario.

En 1963 se dio un caso excepcional en Santa Isabel: la final provincial de pelota a paleta se definió entre jugadores que eran todos de Santa Isabel. Ellos fueron Oscar Dueñas, Valentín Romero, Norberto Ferrari y Adolfo J, Montes. Es decir que los campeones provinciales juveniles y los subcampeones serían todos del pueblo.

Este logro los llevó a la Capital Federal a jugar el campeonato Argentino; y por mérito y calidad llegaron a la final. A este partido lo disputaron, por Santa Fe, Oscar Dueñas y Adolfo Montes, y por Capital Federal Ángel Armas y Jaunarena.

Se jugó en el Club Comunicaciones donde ese día descolló por su juego firme y seguro el Vasco Montes; esto muy comentado por Valentín en su momento. De todas maneras esto no alcanzó para ganar. Salieron subcampeones Argentinos Juveniles de cancha abierta. Este fue uno de los logros a nivel nacional más importantes para la historia de la pelota de Santa Isabel.

A mediados de la década de 1970 surgió de Santa Isabel, entre tantos buenos pelotaris, un importante jugador de pelota a paleta, Wilmar Abadíe, quien obtuvo grandes triunfos, el más importante de ellos junto a Federico Elortondo con quien logró obtener el Campeonato Argentino en cancha cerrada.

 


Recuerdo a Valentín
Por "Lesburgue".

Febrero de 2007.
Recuerdo a Valentín.

Desde chicos compartimos la pasión por la pelota.
El vivía en la cancha y las tardes nos las pasábamos jugando el Vasco, Oscar, Norberto, Osvaldo y otros muchos que no recuerdo.
Estoy hablando aquí de las décadas del '50 y '60. En ese tiempo la pelota a paleta era muy popular, tal es así que había tres canchas en Santa Isabel y todas colmadas de jóvenes entusiastas por este deporte.
En esa época, nuestro ídolo era -y aún lo sigue siendo aunque ya no está- Milo, un extraordinario pelotari de Teodelina.
Era tal la pasión que semejante jugador despertaba en nosotros que, recuerdo, después de ver un partido con Valentín en la cancha de Blanco, con Milo como protagonista, al terminar estos partidos, a última hora del día, volvímos a su casa para ir a la cancha a pelotear en la penumbra del atardecer.
Y ni les cuento lo que pasaba cuando la pelota pasaba por algún agujero del tejido sobre el frontón, porque al tener una buena pelota había que cuidarla. La pelota que salía sobre la calle Francia caía en el campo (en esa época) y nos pasábamos horas buscando entre la gramilla, tanteando con el pié, porque verla no se podía.
Siempre se destacó Valentín por su calidad como jugador y su temple para afrontar compromisos difíciles.
Su partido más extraordinario y que él recordaba siempre, fue en Sancti Spíritu, en un torneo en donde intervinieron parejas de Rosario, Rufino y Venado Tuerto; digamos lo mejor del sur santafesino año 1963.


Llegaron a la final la pareja de Santa Isabel, integrada por el Polaco, como delantero, y Valentín de zaguero, contra los locales. Y, como se estila en estos casos, las apuestas se redoblaron a favor de los locales.
De Santa Isabel habíamos acompañado el Ñato, que tomaba las apuestas a nuestro favor sin distinción de usura o desventaja, Norberto, menor de edad, y yo, en la colimba.
Cuando el aluvión de apuestas que tomaba lo superaron económicamente, el Ñato nos consultó si hacíamos una vaca para seguir apostando. Y dijimos que si, que podíamos respaldar.
Y empezó el partido.
Fue muy parejo hasta los dieciocho tantos, momentos en el que algo tremendo pasó; nos sacaron cuatro tantos seguidos. El partido era a veinticinco tantos y Norberto me preguntaba cómo ibamos a salir de ahí.
Y en ese momento apareció el temple y la calidad de jugador que tenía Valentín. La cancha zurda con dos tambores, el de la derecha normal, pero el de la izquierda apenas se distinguía; es decir que la pelota que pegara en él, era tanto seguro. Y este gran jugador, con su temple y coraje, jugando él de zaguero, metió cuatro tambores por zurda seguidos. Les igualó el partido y de ahí a ganarlo, fue solo un trámite más.
Este partido vivió en su memoria como el logro más grande de su carrera deportiva y al recordarlo hacía hincapié en las dificultades del momento. Se llenaba de orgullo al haber revertido una situación tan difícil y se reía cuando yo le contaba de mis problemas afuera de la cancha, con Norberto y las apuestas.
Este es mi humilde homenaje a aquel con quién compartí la pasión por la pelota.


 

- CUENTOS DE UN CUARTO DE MILENIO Un recorrido por los episodios más atrapantes de la Historia de la ciudad de Mercedes, Buenos Aires -

*FRONTÓN ARRILLAGA*

Buenos Aires


La Cancha de Arrillaga: Pelota a Paleta, amigos y reunión social.
Así era la esquina de 29 y 18 en Mercedes. En la actualidad, se encuentra el Supermercado Disco. Hace más de 100 años, se jugaba pelota paleta.


En los primeros años del Siglo XX en Argentina se estilaba jugar pelota vasca, pero en la modalidad nacional se lo llamaba pelota paleta. Este deporte se comenzó a jugar en Francia en el Siglo XIII y rápidamente fue apropiado por el País Vasco, en la zona Norte de España.

La pelota que se suele usar en el país europeo es de madera, con varias capas de látex y una final de cuero, mientras que la modalidad argentina es, generalmente, una pelota de caucho.


Una de las ciudades en la que más se practicaba este deporte en Argentina fue Mercedes. La esquina de 29 y 18 tuvo dos canchas y se conocieron como “Las canchas de Arrillaga”. Una de ellas era cerrada y daba a la calle 18, la otra, abierta y miraba hacia la 29. En la esquina, como dentro de un ángulo, entre cancha y cancha, estaba el negocio, despacho de bebidas y almacén, que se comunicaba con ambos frontones.


Entre el público se advertían todos los matices políticos, no se hacía ningún tipo de partidismo y el respeto era mutuo. Concurrían muchos forasteros y varios pelotaris (así se lo llaman en el País Vasco a los que juegan pelota vasca) que venían de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Junín y cientos de lugares, lo que demostraba la importancia de la ciudad a nivel nacional en este deporte. La fama de estas canchas llegaba hasta Uruguay.
Ese sitio fue muy concurrido durante años y la excusa era jugar un partido de pelota a paleta, distenderse, tomar algo en el bar, charlar sobre los temas de la ciudad y luego volver a su casa. En la actualidad, esa esquina sigue siendo de las más concurridas de la ciudad, ya que desde hace décadas ha sido ocupada por diferentes marcas de supermercados.


En esa esquina se jugaron partidos memorables. Para esos días, la ciudad se vestía de fiesta con caballos ensillados, carruajes tirados por una o dos yuntas y sulkys.
Como canchero de la cerrada actuó durante años el “Mono” Alanís, personaje destacado y querido en aquél entonces. En la abierta trabajó muchos años Don Pedro Funes, un hombre serio y de pocas palabras.
Esta esquina fue símbolo del conservadurismo mercedino del 1900 y fue un hito en la historia de la ciudad donde se solían discutir los problemas del pueblo.


En 1915 este sitio de deportes y multitudes se clausuró para pasar a ser la fábrica de mosaicos de Hugo Marzoratti, que años más tarde sería cerrada por un voraz incendio.
Publicado por Historia de Mercedes


Crónica: Centro de la Ciudad, Deportes


 

- "LA FABRICA" - UNA VIEJA "cancha" DEPORTIVA DE GENERAL LA MADRID - HOY SUS RUINAS DESOLADAS MARCAN UN TIEMPO QUE FUE GENEROSO CON LOS CHICOS, Y CON SU POBLACIÓN -

*LA FÁBRICA*


…Hoy le voy a mostrar una “HISTORIA” más que atrayente. Quizá para la colectividad de los habitantes de los pueblos no sea atrayente,..Pero para nosotros los de “sangre negra de pelota”, es nuestra pasión, hoy es de dolor, dolor de historia, dolor de olvido, dolor de “cancha”.

…Muchas veces observamos, imágenes de los pueblos, videos y escrituras de añoranza, pero observo que le falta lo primordial..Quizás a estos historiadores le falto “el dato”, les falto lo sublime.



…La mayoría de los pueblos que poseían ferrocarril, cerca de su estación de tren se encontraba un “bolichón”, “que poseía de todo, de todo” e inclusive en un flanco, “un hermoso frontón”, donde en ese bar se reunían industriosos de cosecha oportunarios, patrones, capataces, policías, peones, boyeros, etc, etc, etc,..,..”NO DAMAS”, se dejaban los títulos fuera de puerta, todos eran iguales a la hora de jugar pelota.

..BARES conocidos en el lunfardo del pueblo como “LA HOYA”, allí se sabía y se cocinaba todo,..Allí comenzaba la historia de ese pueblo.


..Y hoy le contaremos la de LA MADRID Y SU CANCHA,… FRONTÓN “LA FABRICA”.

…General La Madrid es uno de los 135 partidos de la provincia argentina de Buenos Aires. Se encuentra al Sudoeste de la zona central de Buenos Aires, limitando al norte con Daireaux, al noreste con Olavarría, al este con Laprida, al sudeste con Coronel Pringles y al oeste con Coronel Suarez.

 

Gral. LA MADRID - Pcia. Bs. As. - Argentina


Adiós a "La Fábrica"


La cancha que fue parte de la gente...
El tradicional frontón está siendo demolido. Ex jugadores, propietarios y gente que pasó por aquella cancha de paleta abierta recuerda sus días en el lugar.

….Antes de comenzar señor lector, permítase una licencia. Agradecer profundamente a todos aquellos que de una u otra manera colaboraron con la redacción de esta nota, en especial a “la anónima”,…Que de su cámara fotográfica se recogió gran parte de las imágenes que son base del escrito.


“Paredes que cuentan historias”. Debías abrir bien tus ojos para contemplar el testimonio del paso del tiempo y historias plasmadas en fotografías, en cada pared repintada del viejo bar de la cancha .Ahondando en la historia de algunos deportistas emblemáticos o equipos futboleros locales, o la amarillenta foto de aquél jugador inolvidable que nos visitó y jugaba con una botella de anis.

…Aquellas imágenes que forman parte del acervo histórico, cultural deportivo. Los que a través de esa arquitectura evocaban un pasado que había dejado sus huellas en sus paredes y que relataban cómo se fue forjando la historia de la cancha “LA FABRICA”.

…El “BAR” de la cancha de VARGAS, y los espacios naturales, los comienzos y evolución de una comunidad que posee un encanto especial que atesora recuerdos, historias, leyendas que nos relata el transcurrir del tiempo…


…Miremos hacia el futuro también en pelota paleta, hay siempre un “comenzar de nuevo”, básicamente por la incorporación de nuevos juegos, nuevas maneras y nuevos implementos.
Los nuevos conocimientos del juego buscan que se les haga realidad, que se lo transformen en acción.
La misma se enfoca a transformarse en una potencia educacional, el profesor idóneo de nuestro juego está unido a la teoría – práctica, es decir, a la vida palpitante.
…Si quiere y desea ser eficaz y de valor para la cultura de los pueblos debe permanecer viva, real, próxima a la verdad.
Esta deberá ser guiada y conducida. No se debe dejar librada al azar, ni naturalmente en manos inepta. Va disminuyendo cada vez más el número de aquellos que no han entendido el sentido de la “nueva paleta”, alegre, vital, formativa, integradora.


….Está en nosotros hacer evidentes, por doquier, los valores de nuestra disciplina, nosotros la comunidad, los profesores – idóneos y sobre todo los competentes, debemos creer en la idea de la pelota a paleta y tratar de vivirla en el marco de la familia, de la enseñanza y la amistad, de la vida toda.



A través de estas líneas se intentará reproducir, al menos una parte, de la historia de la cancha de pelota a paleta abierta "La Fábrica", un símbolo en General La Madrid. Muchos sobrenombres y muchos recuerdos, que están y estarán en la memoria colectiva, como aquél jocoso cartel caricatura desde años yace empotrado.


 
…Desde hace algún tiempo las viejas paredes de adobe están siendo demolidas. "Era un lugar privado, se da paso a la modernidad, pero se pierde una parte muy importante de la historia de la ciudad", coinciden los que alguna vez estuvieron allí.



…Su origen es incalculable, los clientes más antiguos suponen que tiene más de 100 años. El primer dato parece estar en la memoria de Alfredo "Chato" Torres. "Un hombre de apellido Vargas", cuenta el Chato, sobre quien pudo ser el constructor. Esto se corroboraría con lo que dice Pedro Guillardoy ya que según recuerda antiguamente se la conocía como "la cancha de Vargas".

…En Catastro municipal el primer antecedente se registra en 1954. El propietario es César Olhasso. La cancha, que ya aparece construida, se ubica en la Manzana 27, Sección A, Lotes 6 y 9. También se registra un edificio y un galpón.
 

El frente está sobre la calle Lavalle. El terreno tiene 20 metros de ancho -incluye cancha y edificio- por 40 de largo. En los fondos figura un lugar abierto. Habrá un espacio temporal hasta que en 1983 el inmueble es adquirido por Jorge Cincunegui, que en 1991 se lo venderá a Ricardo Laure.


…La cronología tal vez no sea exacta ya que la mayoría de los que supieron frecuentar "La Fábrica" son personas mayores y muchos otros ya han fallecido. Lo que sí parece una constante es que a lo largo de su historia no fueron muchos los dueños pero sí varios los que la explotaron comercialmente. En diferentes momentos estuvo desocupada o fue utilizada con otros fines.

 

La historia viva
El Chato Torres será uno de los que podrá aportar parte de su conocimiento. "Cuando era chico estaba la cancha de paleta, una casa en la esquina y después eran terrenos baldíos. De a poco se siguió urbanizando la cuadra", recuerda.
Con sus 84 años cuenta que "empecé a jugar en la cancha cuando tenía 6 o 7 años y eso ya tenía muchos años". El viejo Chato es uno de los "personajes" que visitaron el lugar asiduamente.



Con la edad a cuestas su memoria no lo traiciona. "Eramos muy callejeros. Aprendimos a jugar con una tabla cuadrada frente a la persiana de la familia Lomolino. Nos decían los "gorriones". Nos alquilaban la cancha por 10 centavos hasta que venía la gente grande".
Hay que seguirle la charla a don Chato. El "Foco" era el lugar donde se juntaban de "muchachones" y "Trabajar" era jugar a la paleta. En cada respuesta hay una sonrisa y los recuerdos surgen a cada instante.



Otra característica con la que coincidirán todos los testimonios será que "se jugaba por plata". "Había apuestas por dentro y por afuera", cuentan. "Había campeonatos que se hacían por sistema de "remate", donde se "compraban" las parejas y los ganadores se llevaban el pozo", indica "Bochina" Versacci que "más acá en el tiempo" fue uno de los habitúes.



"Por esa cancha pasaron los mejores pelotaris de La Madrid y del país", sostiene Héctor Menchaca. Nombres como los hermanos Olite, el Zurdo Mena, Juan y Jorge Uye, Pedro Defeo, el Chueco Ibarra, Héctor Falé y Sergio Supán, son algunas de las glorias.



Entre los lamatritenses no podrá faltar la familia Torres, los Buey, los Erdocia ni los Cristóbal, entre tantos otros y pidiendo las disculpas del caso si se pierde alguno. "Es que pasaron tantos nombres y tantas historias que es imposible nombrarlos a todos", Cuenta el "Chingo", Jorge Cincunegui, quien fuera propietario entre 1983 y 1992.
Los cancheros tenían el bar y hacían funcionar la cancha, a veces armando los partidos e inclusive poniendo plata para alguna pareja. Entre otros figuran César Olhasso -quien además fuera propietario-, "Munche" De La Cuadra, Celestino Irigoyen, Antonio Abadie, el "Zongo" Iturreguy, "Pancho" Uranga, Néstor Medina, Hugo Herbosa o el "Bonzo" Aguirre.
Uno de los más recordados pareciera ser "Poroto" Cornejo, que vivió con su familia durante varios años. "Fue quien cambió el piso, que estaba destruido", rememoran.
"Además de la cancha era mi casa"
Celia Cornejo es la más grande de las cinco hijas de Poroto (Celia, Teresa, Dorita, Elsa y Laura). Allí pasó gran parte de su infancia, aprendió a andar en bicicleta y se puso de novia.
"Fuimos a vivir cuando yo tenía 7 años. Mi papá tenía el bar y la cancha. La cancha era de dardo Galarza, que era el dueño, y de mi papá, que la trabajaba", detalla. "Los clientes eran como nuestros tíos", destaca. "De noche quedaban los más conocidos y mi papá los juntaba en la cocina para la guitarreada. Papá cantaba tangos".



La cancha siempre tuvo la misma dirección, con el frontón hacia la calle Lavalle, una de las paredes larga y la otra más corta. En un principio estaba separada del bar y fue Poroto quien la unió, con lo que fuera parte de su casa. También fue el encargado de levantar los vestuarios.
"Cuando había partidos, papá nos paraba en el palo de la luz, en la calle, y cuando se pasaba la pelotita la teníamos que ir a buscar", dice Celia sobre sus recuerdos de aquellas tardes.
"La pared no estaba pintada, sólo tenía colgadas las fotos de los clientes y algunas de sus pasiones. Había muchas imágenes del Guribelcha, un caballo de carreras", repasa sobre el bar.
"El techo era de chapa, lo había trenzado con lana y arriba le había puesto cartón. El cielo raso era de cajas de cartón donde venían las botellas de vino. En la cocina le había pegado papelitos de cigarrillos, era toda plateada y las guardas era con las mariposas que traían las bolsitas de tabaco".
El nombre "La Fábrica" surgió por idea del propio Poroto, "decía que todos se juntaban ahí y parecía una fábrica", menciona la mayor de las hermanas Cornejo.
Uno de los últimos partidos. Bochina Versacci organizó un desafío del que participó uno de los mejores pelotaris del país, Sergio SUPAN.
Miles de anécdotas: Todas las respuestas coinciden en que el lugar era de reunión social. La pelota a paleta era el centro, pero no faltaron las "timbeadas" ni las mesas de política.
"Todos los días al mediodía estaba la mesa de los radicales. En la cabecera se sentaba el doctor Eleodoro Cortázar, después estaba el Chingo Cincunegui, Tigel, Broto, César Olhaso, los hermanos César y Omar Mariezcurrena. De lunes a viernes se sentaban siempre en el mismo lugar, con un copetín. En Reyes compraban un cartón de Lotería y nos lo regalaban, en Navidad también", cuenta Celia.
"Era una cancha hermosa y que estaba al aire libre, eso era lo lindo. Es una de las pocas que había en la zona. Es una cancha que tiene su historia, lindas y feas, porque hasta ha muerto gente", repasa el Chingo Cincunegui.
Mimí García es otra de las que aporta su granito de arena: "Frente a la cancha vivía una señora de Milé. Cuando se caían las pelotas no las devolvía. Un día le rompieron los lentes. Estaba sentada en la cocina, con las ventanas abiertas, la pelota voló, picó y le rompió los lentes".
"A la cancha se iba a jugar por la plata, se jugaba desde adentro y los de afuera le apostaban a una pareja u otra. Después del mediodía ya estábamos ahí. En aquellos tiempos los domingos a la mañana se armaban los mejores partidos, era el día de rompe y raja", rememora Menchaca.



Indudablemente escucharlo hablar al Chato Torres es sorprendente. A cada instante le surge un recuerdo, como las "picas", los viajes y los miles de partidos. Jugó hasta los 69 años y su cuerpo muestra las huellas: quebraduras y golpes forman parte del paisaje de las marcas de su piel. El hombre no se arrepiente.
"Cuando éramos chicos apostábamos centavos, porque no sabíamos jugar. Cuando fuimos más grandes apostamos más plata. Si se armaban discusiones eran de cancha nomás", sostiene.



"Este era un lugar de reunión, no sólo por el juego o la paleta. En las grandes épocas de este deporte se juntaban más de 60 personas y a veces se quedaban hasta la noche para terminar algún punto", coinciden.

El paso del tiempo fue alejando a aquellos amantes de la pelota a paleta. Algunos ya no están. El cartel con la leyenda "Se vende" cerraba una gran parte de la historia lugareña. Esperemos, a lo largo de estos párrafos, poder haber hecho algo de honor a aquellos que supieron transitar por "La Fábrica".


Crónica: Jorge G. Botta - Diario Popular


..Hoy solo queda su pared lateral en pie, baldío abandonado, ya cobrado por los brazos de la maleza, el tiempo se lo fue comiendo, pero si te paras sobre la “pared larga” y apoyas el oído,..Comenzarás a escuchar como un rumor de bullicios siesteros, recordando cuando la cancha comandaba la manzana en compañía de una sola cosa, baldíos futboleros rondaban sus paredes.


…Aquellas tardes de cigarras cantando colgadas en los paraísos, y te parecerá oir el arrullo de las torcazas, y el bullicio de los conocidos “gorriones” que a la hora de la siesta se allegaban a garronear, pelaban sus 10 céntimos para alquilar el rectilíneo calcáreo de color rojizo. A veces ni paletas poseían, solo una madera cuadrada empuñaban, o bien un respaldar curvo de una vieja silla de salón.


...Cuando llegaban los monstruos afamados foráneos “los gorriones” se desesperaban por asistir al “DESAFÍO”, para volver al otro día y aplicar lo visto, adoptando en sus hombros los apellidos de las visitas de amplio juego.

..LA FÁBRICA, se transformó en culto: el cuerpo trabajado, la salud, la belleza en el juego, la fama, se colocaba por encima de todo y nunca faltó un ordenamiento jerárquico de valores. El triunfo para nosotros en nuestro deporte es sutil, pero la AMISTAD, llega a constituirlo todo.
…El tratamiento práctico de este deporte se lo exageró por un lado y se lo menosprecia por otro, quienes lo dirigieron no midieron su inmensidad, mas “el sembrado” nunca existió.


Fue una mala visión que se la tomó meramente como un juego. No había que jugar siempre, sino en su momento, dándoles al juego empleado una clara significación, una razón de estar en plan. EL PLAN DE EXISTIR y AUMENTAR.
…Se dejaron de lado la inclusión de los principios básicos de la biología, pedagogía, psicología, no siendo estos sumados. Como consecuencia, se fue lesionando la pasión, el carácter de los “pibes con nuestro deporte. El alma infantil es sensible y puede vulnerarse con facilidad. Por ello debimos constantemente reforzarnos, adquirir conocimientos y comprensión sobre las ciencias señaladas para poder realizar una labor acorde, con la jerarquía que nuestra función como jugador veterano hemos alcanzado. Pues, un profesor – idóneo de pelota paleta que trabaje “mal”, hace comparativamente “más daño” que un docente en una asignatura escolar.


..Muchas “FABRICAS” desaparecieron en nuestro país, a veces por ninguna buena razón,..El caso de ella, todavía sigue allí, luego de no poder soportar “el bombardeo” de la ingenuidad , Hoy día la vieja “cancha de VARELA”, tranquilamente con “profe idóneo” contratado en la localidad de LAMADRID, podría transmitido caracteres hereditarios de los pelotaris locales, y estar predestinada a cumplir las leyes de la herencia llevando su carga genotípica, desde ya contando con notables modificaciones en su ser, e interviniendo de modo razonable en las indicaciones teóricas-prácticas específica que terminarán dándoles nuevas posibilidades deportivas, perfeccionándolas y adaptándolas a un nuevo medio en beneficio de sus descendientes de su propia urbe.


 

 

- La Asociación Española de Socorros Mutuos está por cumplir nada más y nada menos que 101 años -

Asociación Española ESQUEL

Pelota paleta, historia y pasión


27 agosto, 2020  CUMPLE 101 añitos

La Asociación Española de Socorros Mutuos está por cumplir nada más y nada menos que 101 años. Es imposible hacer un repaso sin detenerse siquiera algunos minutos en un deporte símbolo que marcó a fuego la vida de esta centenaria institución, y que aún sigue gozando de buena salud: La pelota paleta.

Decenas de personas ingresan al edificio de “la Española”, en calle Rivadavia, y -paleta de madera en mano- dirigen paso hacia la cancha, donde practican por largo tiempo y cumplen con un amplio ritual deportivo. Detrás de cada peloteo, tanto, golpe al frontón de cemento, victoria y derrota se esconde una atrapante historia de sacrificio, compromiso y superación.

La disciplina de raíces vascas empieza a cobrar relativa fuerza en Esquel allá por la década del 40 de la mano de don Hipólito Galán, un personaje reconocido sobre todo por quienes peinan canas. Este pionero tuvo su merecido homenaje, el cual aún hoy puede palparse: El trinquete de la Asociación Española lleva su nombre.

Los primeros frontones eran improvisados, abiertos. Los más memoriosos recordarán que había uno en pleno centro, cerca del Hotel Tehuelche. “Se practicaba a mano y a puro callo”, cuenta a diario La Portada una voz autorizada, una fuente inagotable de recuerdos que permitió bucear sobre los orígenes de la pelota paleta en la ciudad.

Luego fueron surgiendo otros espacios un poco más sofisticados como en el Regimiento de Exploración Ligero 3 “Coraceros General Pacheco”, junto a una usina vieja de la Cooperativa. Jugaban vecinos e integrantes de la unidad militar. Solían ser encuentros intensos que muchas veces debían interrumpirse por las duras condiciones climáticas del invierno.

Después de varias temporadas el Ejército bajó el pulgar y cerró las puertas del complejo. Los amantes de la paleta quedaron a la deriva. Sin un lugar estable. Hasta que apareció Valbuena y armó una cancha en la intersección de las calles Sarmiento y 9 de Julio. El entusiasmo y la sonrisa se esfumaron rápidamente. De nuevo a pensar alternativas.

Del sueño a la realidad

Ante una crisis, una oportunidad. Los “pelotaris” (o pelotarios) se vieron obligados a proyectar. Y vaya que lo hicieron. Una noche decidieron reunirse en la casa de don Hipólito Galán, sobre la Sáenz Peña. Corría la década de los 60. La charla se extendió por horas. Asistieron no menos de diez vecinos, entre los cuales estaba un comandante de Gendarmería. El uniformado propuso hacer un trinquete. Qué desafío.

Los presentes en esa “cumbre” abrieron grande los ojos y enumeraron uno a uno los obstáculos: el dinero, la mano de obra, el terreno. Piedras sobraban. Y qué travesía de leyenda se inscribe bajo un mar calmo. La respuesta, ninguna. Así nace el sueño de la cancha propia. Rápidamente se pensó en la Asociación Española.

Aureliano Ranedo era el presidente de aquel entonces, propietario de una despensa ubicada al lado del Club San Martín. La primera aproximación fue en ese almacén. De arranque la iniciativa no le cayó del todo bien al dirigente español. Igual lo convencieron en base a argumentos sólidos: Estaban los planos, 40 mil ladrillos disponibles y un fuerte compromiso. El año, 1966.

El paso inicial fue conformar una subcomisión. El segundo, salir en búsqueda de fondos económicos. Este grupo de vecinos hizo prácticamente todo. Lo más recordado fue una feria de platos un sábado a la mañana en plena 25 de Mayo, entre San Martín y Rivadavia. La actividad resultó ser un éxito. No quedó nada sobre las mesas.

Lentamente el proyecto iba tomando forma. Una gran mano la dio el constructor don Gelindo Rossi, encargado de hacer los cimientos. En el camino hubo que conseguir bolsas de cemento y recaudar peso sobre peso. “Le pedíamos a Dios y María Santísima”, dice entre risas un hombre pieza clave en este proceso.

 Un párrafo aparte para las compañeras (esposas, cuñadas, tías, suegras, etc.) de quienes estaban en la subcomisión. La participación fue tan trascendente que sin ellas los trabajos no hubiesen terminado. Cuenta la historia que la obra estaba un tanto abandonada. Un día aparecieron las chicas y dieron el ultimátum: “Esto se termina. Pusimos mucho sacrificio”. Palabras más, palabras menos.

Después de varios años de intenso labor, el sueño se hizo realidad. En el espejo retrovisor quedaban las ferias de comida, festivales, jornadas de boxeo, gestiones. Esquel tenía su cancha de pelota paleta. En el establecimiento de “la Española”. La inauguración del trinquete se llevó adelante en 1973. Una jornada inolvidable para muchos.

El corte de cinta se hizo para un torneo patagónico. Participaron jugadores de Esquel, Trelew, Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia, entre otras ciudades. El resultado es anecdótico. Algunos de los presentes ese día: Artemio Book, José Miguel Mayo, Francisco Yangüela y esposa, Mariano Mateo, Luis Galíndez, Hipólito Galán, Carlos Macayo, Porota Ramírez, Edilio Salsamendi, Marcelino Sánchez y esposa, Beba Ramírez de Salsamendi, señora de Arrúa y Alicia Sánchez, entre otros.

La lista de personas que colaboraron para que la cancha esté de pie es larga, extensa. Difícil nombrarlos porque seguramente alguno quedará (injustamente) afuera. Un agradecimiento especial de diario La Portada para don Edilio Salsamendi, quien gentilmente aportó sus recuerdos para elaborar la presente nota. También a Cristina Landeira.


 

- Los Pelotaris Argentinos siguen manteniendo en los clubes y en los pueblos la mística de la paleta criolla -HISTORIAS REALES DE LA PELOTA PALETA ARGENTINA -

Las canchas de los pueblos

El juego de pelota a paleta en Argentina

A Hugo Estari y sus hermanos, a Poca, Berenjena, el Gordo Rego, los Bravo, los Danieles, Carlitos Delsart y las barras del CAP y el San Martín.

 ...La pelota a paleta se juega en dos tipos de cancha: abierta y cerrada (o frontón y trinquete, según la jerga más ortodoxa). Para los ajenos, una rápida inferencia hace suponer que la esencia de ambas canchas es la misma y que la cobertura de las cerradas permite independizar la práctica de las condiciones del clima. Nada más inexacto. El juego de pelota en abierta o cerrada es radicalmente diverso en su desarrollo y en las habilidades que demanda.

En las canchas abiertas, el principal deber del pelotari es evitar que la pelota lo sobrepase: incluso el delantero, teóricamente cubierto por el compañero a sus espaldas, debe estar atento a que la pequeña esfera de caucho no se pierda por un costado tras rebotar en dos, tres o cuatro paredes, o supere a un zaguero mal acomodado tras una respuesta exigida. En la cerrada, solo el techo, la delgada reja lateral o las galerías del primer y segundo piso dejan la pelota fuera de juego; la pared de fondo y la compleja disposición de la pared “corta” y su “share” auxilian, en cambio, al jugador sobrepasado. Un tiro violento, que sobrepase al zaguero, es tanto seguro en la abierta, pero retorna en la cerrada y sigue en juego. El zaguero puede entonces jugar más adelantado en la cancha y, en la mayoría de los casos, limitar a su compañero a efectuar los saques y cuidar “los dos paredes y el tambor”, como ya explicaremos.

....Podría desprenderse de esta condición técnica que los jugadores de abierta y cerrada respondieran a dos estereotipos de personalidad heterogéneos: más heroico el de abierta, para el que toda oportunidad es la última; más ladino el de cerrada, para el que la pelota siempre vuelve y que en todo caso debe procurar que no vuelva para sus rivales. Pero esta inferencia, algo más sutil que la que negamos al principio, pareciera más bien un recurso narrativo que deberá considerar quien algún día escriba el relato de la pelota argentina.

 

El juego de pelota a paleta tiene dos rasgos asociados que explican su tratamiento en esta revista. Es, por un lado, un juego condicionado por la arquitectura; en otros deportes, el espacio es más difusamente una geografía disputada de acuerdo a estrategias (el chileno Juan Borchers ha planteado las implicancias “socio-territoriales” de un fútbol jugado en una cancha más amplia y/o por más jugadores), en la pelota, las paredes son parte del juego. El reglamento de la Federación Metropolitana establece incluso las características constructivas que deben tener las paredes y contrapisos y la disposición de las luminarias. Algo similar ocurre en deportes de la misma familia, como el paddle o el squash, pero esto nos lleva al segundo rasgo anunciado: la pelota, introducida y difundida en Argentina y Uruguay por la masiva inmigración vasca (inmigración que podría decirse iniciada por Juan de Garay…), generó una auténtica subcultura extendida en todo el área pampeana, presente en cada pueblo y ciudad del interior y en cada barrio de las grandes ciudades, más de un siglo antes que se introdujeran esas especialidades desde el norte de América.

 

La cancha de paleta tiene aproximadamente entre 8 y 9 metros de ancho por 25 a 30 de largo y 9 de altura. La pared larga está dividida en 6 secciones, marcadas por franjas verticales (al igual que sus respectivas mitades) prolongadas sobre el piso; sirven para ubicar en el espacio a los jugadores y para indicar la línea desde la que se efectúa el saque y que a su vez debe ser superada por este: la del “3”. El frontón está dividido por un fleje de acero horizontal a unos 80 centímetros del suelo, el suncho, sobre el cual debe rebotar la pelota para que el tiro sea válido. Sobre uno de los costados, el de la pared corta en las canchas abierta, el de la larga en las cerradas, el tambor o “tambur”, un chanfle en el encuentro del frontón y la pared lateral, agrega una complicación extra al juego: al pegar en él, la pelota sale hacia el costado, en un recorrido más o menos paralelo al frontón. Es una pelota difícil de responder si es muy baja y muy violenta o, por el contrario, muy débil y pronta a picar dos fatídicas veces en el suelo antes de la llegada del delantero; en cambio, un tambur alto permite al rival acomodarse y quedar en situación de rematar el tanto mediante un golpe muy preciso o muy distinto de lo que fue su amague inicial. Algo similar ocurre con las combinaciones de “tres o cuatro paredes”, cuyos efectos son bien conocidos por los jugadores con experiencia y requieren de alguna otra circunstancia para ser realmente peligrosos: altura, velocidad, sorpresa o en general una momentánea descolocación del oponente.

La tercera pared es la corta, que solo llega hasta aproximadamente el “uno” y está ubicada según los casos a derecha o izquierda del frontón: a la derecha generalmente en la cancha abierta, a la izquierda en la cerrada, donde se prolonga en una galería a nivel del primer piso y, según los casos, una hilera de ventanas u otra galería en el segundo. Cortando la pared de fondo también suele disponerse una galería en el segundo piso, que continúa la lateral en caso de haberla. A nivel del campo de juego, esta pared está cortada en toda su longitud por un particular dispositivo arquitectónico: el share. Se trata de un techo inclinado de madera u hormigón, de algo más de un metro y medio de altura (deja así lugar para público sentado o agachado) que penetra unos 80 centímetros en la cancha; debajo de este techo discurre una reja y debajo de ésta un antepecho. En el share se encuentra también la puerta de entrada a la cancha, cuya ubicación más prudente es la posterior, ya que de encontrarse adelante el jugador que entra en último lugar debe tener mucho cuidado de no ser alcanzado por un pelotazo de los otros jugadores en su práctica previa. La pelota sigue en juego si pega en el antepecho del share o de la primera galería, o en el techo del share (sin importar en este cado cuantas veces pique). En cambio, el tanto termina si la pelota alcanza la reja: el punto es para quien la tiró, si hubo antes un pique, o para quien debía recibirla si no lo hubo. Decíamos en un párrafo anterior que la tarea generalmente atribuida al delantero, además del saque que pone en juego la pelota en cada tanto, es la de “levantar” los tambores y las temibles y filosas “dos paredes”, enviadas con potencia y a baja altura para que reboten en la pared larga y el frontón y alcancen la reja tras picar a gran velocidad.

Finalmente, el techo de las canchas cerradas solo tiene un objetivo de cierre y no influye en el juego: si la pelota pega en él, es tanto para el receptor, pero se supone que en una cancha abierta hubiera salido también de la cancha sin picar y también hubiera sido “mala pelota”. El diseñador deberá tener en cuenta, eso sí, la posibilidad de generar una iluminación natural mediante claraboyas o ventanas laterales, y que la disposición de estas y de las luminarias no encandile a los jugadores (cuando el techo es de hormigón, las grandes vigas de apoyo pueden actuar como pantallas que eviten este problema). En las canchas abiertas es conveniente que el frontón no se disponga sobre el cuadrante oeste, para que el sol de la tarde (cuando habitualmente se juegan los partidos) no moleste a los jugadores, en especial los zagueros (los delanteros tienen alguna protección dada por la pared corta).

El desequilibrio en cada tanto se alcanza por vía de dos estrategias contrapuestas: la más conservadora es la de jugar “a buena”, vale decir procurando que la pelota describa en el tiro el recorrido reglamentario, supere el fleje y pique dentro del campo de juego sin quedar servida para el contrario. Esta opción requiere disciplina y concentración en esperar el error del rival. La otra posibilidad es la de buscar el momento oportuno para intentar el tambur bajo o el dos paredes filoso que busque la reja, o alguna variante de tres o cuatro paredes con efecto, o la cortada baja e inalcanzable para el rival. Como en todo deporte, una vez detectada la debilidad táctica o sicológica del rival, la estrategia más elemental indica apuntar sobre ese flanco.

 

Ignorada por la prensa masiva, despojada de glamour y de legitimidad olímpica, la pelota a paleta ha sido un culto de trotamundos y noctámbulos, asociada a garitos y almacenes de ramos generales, una elite anónima y de escasa visibilidad para el deporte espectáculo, para el arte popular y aun para los mitólogos de la vida campera y para los actuales descubridores de patrimonios culturales construidos o intangibles. Paralela a los torneos oficiales, la más apasionante competencia de la pelota se desarrolló en el circuito de los legendarios desafíos por dinero, no demasiado evidente en los clubes más grandes donde el juego era uno entre tantos, pero abierto en las canchas de pueblo y en los clubes de barrio casi exclusivamente destinados a los pelotaris y los juegos de azar.

Oscar Messina, un boyero analfabeto y radical del sur de Santa Fe, al que una deformación de su brazo izquierdo y el nombre su pueblo de origen le dieron el apodo de “Manco de Teodelina”, fue en las décadas del ’50 al ’70 el exponente más admirado de este modo de vida bohemio.

Luego de los desafíos, el Manco festejaba sus triunfos entre copas y recitados criollos (su otra especialidad) hasta bien entrada la madrugada.

 

¿Hay una decadencia de la pelota a paleta en la Argentina? Es en todo caso difícil de refutar o de afirmar, si se tiene en cuenta el carácter de cerrada cofradía que tuvo el juego en su historia: ¿cómo medir la decadencia o el auge de un juego que nunca se preocupó por esos parámetros? Puestos a examinar sus debilidades, cabe señalar algunas evidencias:

- El circuito del juego por dinero coloca al deporte en un ámbito ajeno al de la competencia de aficionados, incluso con horarios y ritos asociados de escasa legitimidad social.

- Las canchas ocupan mucho espacio para la cantidad de jugadores que pueden jugar, algo que además, en el caso de clubes o complejos polideportivos, ocasiona fricciones con las otras comunidades deportivas.

- Las canchas, tienen necesariamente dos o tres lados ciegos, lo cual reduce la capacidad de público que puede mirar los partidos. En los Países Vascos se han dispuesto paredes traseras de cristal templado que permiten la observación del partido y hasta su televisación, disposición constructiva que en Argentina pude ser demasiado onerosa en relación a la escasa popularidad del deporte.

- El deporte no es practicado por mujeres,...Pero ya aparecerá "el genio" que lo realizará, y convertirá la pelota paleta, en un juego "sudamericanamente afamado",colocándole un nombre de trascendencia,  lo cual reducirá la posibilidad de juegos mixtos existente en otras disciplinas individuales como el paddle o el squash y en particular el tenis, objeto además de mayor difusión mediática y enorme popularidad la que tomara el juego de PELOTA DAMAS.

- La escasa difusión internacional del deporte, limitada a la región, los Países Vascos y México, y además en dichos casos con variantes sustanciales al juego tal como se lo conoce en la Argentina.

 

...Ajenos sin embargo a esta “decadencia”, indiferentes a la ignorancia de los medios y del gran público, inconscientes de ser los continuadores de una cultura popular, los pelotaris argentinos siguen manteniendo en los clubes y en los pueblos la mística de la paleta criolla.


 

 

 

- HOY LE CONTAREMOS COMO “LOS JILGUEROS” DE LA RUTA Nac. 188, Amigosdelapaleta Peña, A LA VERA DE SU BANQUINA CONTINÚAN AGREGANDO LADRILLOS A SU PALACIO PALETERO -

*FRONTON DE LA PEÑA*

¡El GRAN FRONTON de la localidad ARGENTINA,… Juan A. de la Peña, partido de pergamino, requirió el mayor esfuerzo humano que cualquier otra construcción anterior, sus conseguido de mampostería fueron transportados y ensamblados por esos incansables soldados de la pelota local, soldados del trabajo diario, campesinos, prisioneros de las baldosas calcáreas de su frontón y animales usando sistemas básicos de cucharas, madera y baldes de mezcla en terrenos remotos vetustos que venían desde el desierto seco de uso, hasta hoy, las empinadas crestas montañosas de placer de lo realizado por su cancha.


Amigosdelapaleta Peña
Impecable!
La terminamos!!!
Toda pintada. Vestuario pintado Tapadas las carachas.
Gracias a todos, pocos o muchos, que colaboran para que esto sea posible!!!


Los pocos $$$ que juntamos de a poquito, se ven en mejoras.
Los esperamos, juguemos TODOS...viva la paleta!!

…Sigue leyendo y observando imágenes, esto es pensaren futuro, he aquí un grupo de “pasionarios” que se amalgama en el futuro de gozo de sus socios, descubre más sobre la fuerza de trabajo, “EL AMOR A TU CLUB”, el terreno, los materiales y la tecnología utilizada - respuestas que tal vez nunca hayas pensado...


Juan A. de la Peña es una localidad del partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se encuentra sobre la Ruta Nacional 188 y forma parte de las localidades más próximas a la ciudad de Pergamino (a unos 10 km). A poco de salir del casco urbano pergaminense rumbo a la ciudad de San Nicolás, y una vez atravesados los barrios más alejados, se llega a la localidad de Peña.


Hacia mediados del siglo XX y en adelante se comenzaron a construir casas en forma paralela a la ruta que extendieron notablemente la ciudad hacia este sector. En el futuro, de continuar esta tendencia, y producirse el loteamiento correspondiente Peña formará parte de la ciudad.


…En realidad, los trabajadores principales fueron soldados verdaderos amantes de su frontón, campesinos de sol a sol y algunos prisioneros de su pasión que siempre se desviven por su querida institución.
..Aquí no existen “los emperadores del habla”, aquí se arremangaron y lucharon por su objetivo en común. La PANDEMIA no los inutilizó, aprovecharon su tiempo libre,…el terreno cambió, de desierto a orilla, de montañas a llanuras.


....Los diseñadores aprovecharon el terreno de lo hecho posteriormente en años, y construyeron un habitáculo en un lugar estratégico para poder poseer vestuario de la cancha y baño bello,…Como no recordar esa frase plasmada en face:
….Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. El club no tiene comisión directiva desde hace años.


…Bien dijera un viejo conocido “…SI HACES UN FAVOR NUNCA LO RECUERDES, SI LO RECIBES, NUNCA LO OLVIDES.


Amigosdelapaleta Peña
Buen día, estamos trabajando en la limpieza de la cancha, vestuario de la cancha y baño viejo del club. Vamos a pintar todo!

 
Estamos necesitando cubrir 4mts x 2mts con chapa y tirantes. (Para el baño viejo del club.)
Si alguien tiene chapas que no use y/o tirantes que pueda donar. Serán muy bienvenidos!!!

 
Les recuerdo que somos una subcomisión de paleta que junta ingresos y los vuelca 100% al frontón y su vida social. . El club no tiene comisión directiva desde hace años.


Muchas gracias!!..


 

- MORIRÁ EL VIEJO FRONTÓN DEL ALMACÉN LA PAZ DE ROQUE PEREZ -

*EL FRONTÓN OVIDADO S.O.S.*

… En este viejo almacén yo tengo un bordón maduro, donde el pampero resopla flaco, porteño y oscuro, con la ñata contra el muro sus misterios como coplas….

En este viejo almacén, si paga el gasto el destino, del escote de una moza sube la voz de Gabino, y en cada vaso de vino deja flotando una rosa, si la pudiere reflotar Julián GOMEZ y Alejandro ALEGRETTI, seguro quedaría fastuosa…..

Es en la cancha olvidada del almacén La Paz en el km 136 de la ruta 205 de Roque Pérez,….El almacén es del año 1856, detrás está la pulpería de1836,….Cuando el abuelo vino de España compraron el almacén y según cuenta su madre que no había lugar para jugar porqué estaba siempre ocupada la cancha, se jugó mucho hasta mediados del año 1960 porqué los pelotaris se iban a jugar a la cancha de Roque Pérez que funciono hasta hace dos años debido a que pusieron una fabrica marmoleara dentro.


….Que clemencia con tan poco se conseguiría componer este “REDUCTO PELOTARI”, que existe en un añejo almacén del paraje La Paz en ROQUE PEREZ.

 

  Esta es la cancha de paletas, del viejo almacén La Paz fundado en 1856 hoy en día funcionando, no así su reducto.


…Expreso yo si lo abajo impreso en la PAG.WEB., de ROQUE PEREZ, vislumbramos y examinamos este el peregrinar de su intendente local de lo que ha DEPORTES RESPECTA (existiendo inaudito que no florezca la pelota paleta ya que se practicaba en 1856 en su ciudad y algunos de los deportes que figuran no coexistían en ese tiempo).

…El DIRECTOR de DEPORTES de la progresista y hermosa URBE,…Correspondía haber advertido el resurgimiento del FRONTÓN del ALMACEN PAZ, empleándolo como revista turística, campamento con jóvenes en el cual se realizaría enseñar nuestro noble deporte, que interesaría para adosar a su ámbito un deporte más, triunfando extirpar a la juventud del ostracismo, alcohol, drogas,…Y cambiar la casaca por AIRE PURO y DEPORTE CABALLERESCO….


 …A mi ver estos muchachos GOMEZ – ALEGRETTI deberían obtener una oportunidad de “REFLOTAR” una de “LAS HISTORIAS” de su ciudad ROQUE PEREZ…


 “MUNI” ROQUE PEREZ

 Funciones de la dirección de deporte y recreación

Esta área Municipal tiene como principales objetivos el fomento y desarrollo de la actividad física en diferentes ámbitos y en sus diversas formas.Para ello se diseñan y gestionan diversos programas y proyectos que integran acciones conjuntas con las distintas instituciones de Roque Pérez: clubes deportivos, Centro de Educación Física Nº 118, gimnasios, agrupaciones y comisiones, escuelas, áreas municipales, etc.


Compromiso con la salud

Uno de los principales objetivos y hacia donde se encaminan los esfuerzos y gran cantidad de recursos es el fomento de la actividad física como agente de salud y prevención.

La falta de actividad física ha sido reconocida mundialmente como la principal causa de muerte prematura, enfermedades crónicas y discapacidades. Por ello, desde el área se intenta no solo aumentar los niveles de actividad física de la población sino también, educar sobre los riesgos para la salud asociados al sedentarismo y los beneficios de la actividad física y de un estilo de vida más activo para una mejor calidad de vida, además de favorecer el acceso a espacios públicos seguros para ejercitarse.

Fomento del deporte en el ámbito localLa Dirección de Deporte y Recreación brinda apoyo mediante recursos humanos (profesores, árbitros estudiantes de educación física, entrenadores), materiales (infraestructura y material deportivo) y económicos, además de asesoramiento en materia deportiva, a los clubes, centro de educación física y agrupaciones de atletas y deportistas de nuestra ciudad.

Los esfuerzos apuntan a ampliar y mejorar año a año la oferta deportiva en Roque Pérez. Es así que se organizan y auspician gran cantidad de eventos relacionados con los clubes y deportes que compiten sistemáticamente, se organiza un calendario anual de Duatlón y Rural Bike y se ponen en funcionamiento cada inicio de año los talleres de deporte: hándbol (femenino y masculino), vóley (femenino y masculino), natación, ajedrez, futbol reducido, chai do kwan, atletismo, cestoball, pádel y hockey (femenino y masculino), todos ellos gratuitos, anuales y dirigidos a niños, jóvenes y adultos. Parte de estos talleres llegan a la localidad de Carlos BEGUERIE funcionando a lo largo del año.


…A sabiendas que desde hace dos años se les prometió la construcción de un NUEVO REDUCTO, como también el aporte de un subsidio a una institución para el levantamiento de una novel CANCHA de PELOTA.

 

…Pero y nuestro GLORIOSO reducto FRONTÓN del ALMACÉN PAZ,…terminará sus días como, comedor, parrilla o cochera,…APOLO y MANCO los iluminarán y de alguna manera el no PERECERÁ….