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Categoría: Cronicas
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Publicado: Viernes, 31 Mayo 2019 08:47
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Escrito por Rogelio
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ALUMNI CHASCOMUS
A la vera del ferrocarril, en un barrio de las afueras de Chascomus, casi como un icono de la ciudad, se encuentra la cancha conocida como Alumni. Un club social con algunas peculiaridades, de esas perlas que todo pelotari quiere encontrar.

Alumni es como la figurita difícil del álbum de figus, y para entenderlo necesitamos movernos unos años atrás, ahí cuando la gente no usaba celulares, y la charla era cara a cara y el vermouth del domingo eran cosas cotidianas. En esa época las canchas por lo general se ubicaban cerca del ferrocarril, al lado de la estación, lindando con una pulpería, típica escena de campo y de ciudades en expansión. A su vez las canchas hacían de boliche donde no solo corría la negrita sino también los juegos de azar, donde el truco, el mus, los dados y la taba eran el entretenimiento del momento, y entre todos estos juegos se desarrollaba la vida social del gaucho.

alumni
Alumni mantiene en parte esta esencia, es principalmente un club social, de barrio, acogedor, se monta cerca de las vías férreas, y mantiene ese aire de boliche, casi un calco de aquellas canchas de antaño.
Al cruzar su puerta, en penumbras podemos divisar su cantina, los ojos achinados nos dejan entrever al abuelo tomando el vermouth típico de domingo, las mesas de truco, un pool para los más avanzados, y la barra, la tan bendita barra que despacha cuanto pedido se le haga. La historia se deja ver en todas sus paredes forradas con cuadros de la paleta y del club. Alumni me hace recordar a mi tan querida cancha Socobere de Brandsen, esas canchas con un no-seque especial.

Alumni parece estar estacionado en el tiempo, manteniendo su esencia de barrio, parece soportar los implacables avances de la tecnología donde las nuevas generaciones para hablar usan whatsapp aunque estén uno al lado del otro, en cambio en Alumni se disfruta de la charla, de ver a padres e hijos, a abuelos y nietos, riendo, jugando, disfrutando de la vida, de la simpleza de estar, algo sencillo y muy difícil de lograr hoy en día, disfrutar de la simpleza de la vida como lo hacían nuestros abuelos.
En Alumni se disfruta el día en familia.

Si hay una barra, la persona más importante siempre es quién está detrás, aquella que antes que le digas ya te sirvió el vaso, en el caso de Alumni esa persona es el Tortita y toda su familia quienes se esmeran para atenderte de la mejor manera.

Pero no están solos, a un costado el Oreja y del otro el Corto y apoyado en la barra casi como un subvenir esta el cuervo con su pinta de trasnoche, y atrás la banda de Alumni sentada en las mesas, disfrutando de las discusiones de cuanto tema se les ocurra café de por medio.

No tengo dudas que Alfio Basile, el Bambino y Cacho Castaña serian socios vitalicios de este club.
Pero Alumni también es barrio, es calor de familia, es risas, es complicidad, es disfrutar de una mesa de café charlando con amigos y mirando el partido de paleta a través de un blindex.

En esta cancha abierta con pared a la derecha, el Tortita y su Hermano dieron por tierra a más de un profesional del momento que en sus giras por la provincia querían probar suerte en Chascomus, Supan en su mejor momento no quiso ni revancha cuando la cancha se extendía unos cuantos metros más y había que pegarle a la redonda para llegar al fondo (la cancha se modifico achicándose 5 metros con el paso del tiempo).

Una cancha ideal para todo pelotari de cerrada que quiere probar en abierta, al contar con pared a la derecha el delantero sin mucho esfuerzo se puede acomodar a la izquierda como cuidando la reja.
Cancha de frontón alto y una pared lateral a la derecha inmensa que llega al rebote del fondo, compuesto por el blindex y en su parte superior con una pequeña pared para terminar en un rebote de una altura ideal. El rebote al ser de blindex despide mucho y por lo general hacia la izquierda lo que complica más al zaguero.

A la izquierda una pared elevada que llega hasta el 2 y corta en forma abrupta y lineal al piso.
El aire a la izquierda es necesario para que la pelota no se baya a la tribuna que se extiende por todo el lateral izquierdo.

Jugadas con pelotas altas golpeando las 2 paredes y teniendo un rebote a la derecha hacen que al tener un pique alto sobre la zurda tanto el zaguero como el delantero estén atentos porque con tan solo pestañear la pelota se pierda en la tribuna.
Las paralelas a derecha son un arma letal, dado que la cancha es muy extensa, y el tambor requiere un delantero atento y posicionado en el 1 1/2 o 2 para poder llegar cómodo al golpe.
Con un aire de club de barrio, él oreja y toda la banda de Alumni hacen lo imposible y más para mantener la cancha en condiciones ideales para el juego.
Y brindan una atención especial a los forasteros, atención que es por demás generosa.
La amabilidad, la complicidad y las ganas de jugar se palpitan y transmiten en Alumni, no importa tu nivel, no importan de donde sos, no importa nada, solo entrar y divertirse jugando a la paleta. Todavía recuerdo al corto diciéndome `dale anímate` y al oreja invitándome a jugar cuando ni siquiera le pegaba 3 veces seguidas a la pelotita sin tirarla a mala, y mejor aun, nunca un reproche, nunca un desplante al contrario siempre el apoyo con palabras de aliento.
Por eso Alumni es para mí el mejor lugar para jugar en abierta y aprender.
Las jornadas de La Élite empiezan temprano, como de costumbre ya a las 8:00 AM están los chicos de La Plata quienes empiezan a paletear, al rato nomas llega la pesada de Brandsen, y llegando a las 9:00 la cita ya está completa.
Ya para las 11:00 AM todos jugaron al menos 1 partido.
Los clásicos si los hay se definen en Alumni, Kukin vs Pol (theone vs elrey), el dúo de Belgrano vs kukin, los infinitos desafíos del gusty y el oreja, los mano a mano de chacho contra quien se ponga delante, y la lista se va engrosando …
Pero el que realmente hace diferencia, el que realmente muestra su condición de local y deja bien en claro que en la escalera de la paleta al menos en esa cancha esta varios escalones arriba, es el Tortita. Con un juego contundente y casi sin despeinarse liquida cuanto partido juega, hasta theone queda chiquito al lado de semejante animal del juego.
En ese boliche, casi a las veces de templo, se llegaron a entregar varios trofeos y premios de La Élite.
El premio 4 de copas al mas perdedor, el premio al invicto de la tarde, y los cuadros fundacionales de La Élite, uno para cada cancha participante de los encuentros.
Acá vemos los premios entregados a los mejores de cada fecha.
No solo se destacan los ganadores también le damos premio a los perdedores como este caso el premio al 4 de copas …
También cuidamos la economía de nuestros pelotaris, cuando pierden o se ponen nerviosos rompen muchas paletas…
Al mediodía se prepara la mesa, en el boliche, y los comensales empiezan a deleitarse con comidas típicas del lugar, bizcacha en escabeche y otras variedades deambulan por las mesas, acompañados por costillares y corderos cocinados por los baqueanos del lugar.
Un almuerzo por demas abundante que se extiende por 2 horas, luego de la sobremesa, los mas audaces se miden en el truco.
Mientras otros se apuran por pegarle a la negrita nuevamente.
En Alumni se respira barrio, se respira paleta, paleta de la de antes, y el semillero esta intacto.
Y estamos todos ansioso de ver sus frutos en un par de años mas.
Cuando la jornada termina, y como es costumbre en La Élite siempre se hace tercer tiempo, si como lees TERCER TIEMPO para cenar o picotear algo en algún lugar recomendado de la zona.
Como llegar?
De aspecto colonial la cerrada de Chascomus es otra cancha a conocer, pero Lanata prefiere dormir…
Chascomus también es conocida por sus especies autóctonas y en particular por el Murciélago Frugívoro.