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- De uno de los hechos más significativos y trascendentales protagonizados por un deportista chascomunense, se cumplió medio siglo por estos días -

*Ross Nico en*

HISTORIA DE LA PELOTA PALETA


EN PAMPLONA
A medio siglo del doble título mundial de Rodolfo Ibarra
De uno de los hechos más significativos y trascendentales protagonizados por un deportista chascomunense, se cumplió medio siglo por estos días.

Hablamos del doble título mundial conseguido en paleta con pelota de goma (paleta argentina) en Pamplona, por Rodolfo “Fito” Ibarra en compañía de Aaron Sehter, tanto en trinquete –donde tuvieron como suplente a Carlos Félix Salvador- como en frontón.

Fue este el IV Campeonato Mundial, que se trasladó a Pamplona, al desistir de hacerlo Chile por problemas internos.

Los otros tres torneos mundiales se habían jugado en San Sebastián en 1952, Francia en 1955 y Uruguay en 1958.

Ibarra, que por entonces se desempeñaba como telegrafista del correo, acreditaba al momento de su participación en el Mundial una destacada y fructífera trayectoria en este deporte en la que había representado al Club de Pelota Chascomús y también a los clubes platenses Gimnasia y Estudiantes de La Plata donde jugó en el primer caso con Antonio Olivé y en el segundo con Dellacasangrade y más tarde con Domingo Olite.

Sin embargo, para su anecdotario personal Ibarra reservaba los recuerdos más gratos –según el propio “Fito” le comentó a EL ARGENTINO, en una nota realizada hace diez atrás por este mismo motivo- a los partidos que disputó formando pareja con Oscar Messina, a quien lo unió una permanente amistad.

Ibarra –que en 1966 sería otra vez campeón mundial, en este caso con Juan Andrade- jugó su primer torneo ecuménico en Pamplona, de donde recordó en la charla de una década atrás con este diario, la ceremonia inaugural y la particularidad de que mientras la mayoría de las delegaciones desfilaron con ropas típicas de sus países, la Argentina lo hizo con ropa de juego lo cual dificultaba a los anfitriones ubicarlos.

Ibarra y Sehter alcanzaron su consagración en la especialidad más difundida en nuestro país, la paleta con pelota de goma (conocida también como pelota argentina), tanto en cancha abierta (frontón) como cerrada (trinquete), haciéndolo con solvencia sobre sus ocasionales rivales.

Así fue como sucesivamente entre el 20 y el 30 de setiembre de 1962, dieron cuenta de Francia, Marruecos, España y México, para definir el título con la pareja uruguaya de Bell y González, a la que superaron para quedarse con el título.

Tras concluir el Mundial, los flamantes campeones fueron invitados a jugar a Francia a participar de distintos festejos, durante una semana.

Posteriormente en nuestro país sus títulos mundiales y sus éxitos a nivel nacional y provincial, pero también su condición de deportista cabal, le significarían el reconocimiento del Comité Olímpico Argentino, de la Gobernación de la Provincia –al ser declarado ciudadano ilustre- y en nuestra ciudad, el Premio Osborne a la Trayectoria 1995 por parte del Club de Regatas.

Precisamente, Rodolfo Ibarra fue el segundo en ser distinguido para recibir este premio –después de Bonifacio “Cachilo” Guerra- en el acto de entrega concretado en el club ribereño el 24 de febrero de 1996.

Ibarra oriundo de Altamirano, el poblado ubicado en el vecino distrito de Brandsen, desde muy chico cultivó este el deporte de la paleta y a los 20 años pasó a representar al Club de Pelota Chascomús, entidad a la que permaneció ligado desde entonces a lo largo de toda su vida y de la que fue presidente, habida cuenta que con 24 años se afincó en Chascomús donde formó su familia y tras su paso por el correo ejerció el comercio formando una empresa que hoy tiene la continuidad en sus hijos.

Fuente: El Argentino