- MARTINA BLANCO, JUGADORA PELOTARI DE *PELOTA DAMAS LATINAS* - AL COMANDO DE LA ENSEÑANZA DE LOS PEQUEÑOS/AS DE LA CIUDAD DE SAN RAFAEL – MENDOZA -

*ESCUELA PELOTARI*

- Club Español - Marina Blanco - San Rafael -

…El ejercicio de enseñar pelota a paleta es un modo de darse, de entregarse a los otros y a sus educandos , por eso mismo, uno de los caminos de felicidad más dignos para el ser humano pelotari, tanto en el pasado como hoy en el presente, es el caso de la pelotari frecuente a los torneos del Gigante Sudamericano, reconocido en el mundo como *PELOTA DAMAS LATINAS*.

 

…Estamos hechos para el don y el instructor pelotari  tiene la gran ocasión de darse todos los días, de dar lo que sabe, lo que conoce, lo que ama, lo que ha aprendido, en definitiva, lo que es, y vaya que Martina lo ha absorvido desde muy chica en su caln familiar totalmente pelortari, comenzando con su abuelo Augusto, su padre Jorge, su madre Maria Ines, y su pequeño hermano Santiago.

…En la plenitud que experimenta Martina  cuando da lo que es y cuando dando lo que es percibe que sus alumnos crecen y se desarrollan, que amplían su visión del mundo de la pelota  y de la realidad, que se van construyendo como personas en el trinquete del Club Español de la ciudad de San Rafael, que es donde imparte su clases, es impagable. Es una compensación interior, de tipo emocional, pero no por ello irrelevante, sino todo lo contrario.

…Uno deviene maestro en la medida en que no deja de ser discípulo, alcanza el rol de maestro desarrollando la misma actividad de enseñar, ejercitándose en la cancha y fuera de ella, aprendiendo de los contextos, de las múltiples interacciones que tiene con sus alumnos, con las familias y con sus pares mayores en cada comida que comparten ideas.

…Sabemos que “Martina” un ser in fieri, una obra de arte in progress, un ser que se construirà  a lo largo del tiempo. Es un ser humano que se siente, siempre y en cualquier circunstancia, un aprendiz, un ser que está perfectamente abierto, que practica la receptividad y que jamás olvida su condición de educando.

…Ella posee dos cualidades básicas e ineludibles, a saber, la voluntad de comunicar lo aprendido, lo vivido, lo sufrido y lo gozado; pero, también, requiere de otra, tan relevante como aquélla; la capacidad de comunicar, de transmitir lo aprendido de un modo adecuado, teniendo en cuenta la capacidad receptiva del alumno, sus lenguajes, su contexto, su circunstancia, para decirlo con una bella categoría.