- HOY NUESTRO CORRESPONSAL Ramón Facundo UNIBASO, NOS PRESENTA PARTE DE UN ANÁLISIS DE UN ESTUDIOSO DE LA PELOTA PALETA ARGENTINA O MUNDIAL – HOY Víctor Hugo ROSSOMANO Y SU VISIÓN EN “Campo conceptual doctrinario” -

CAMPO CONCEPTUAL DOCTRINARIO


Victor Hugo Rossomano

.....Quienes nos hemos dedicado a estudiar en mayor profundidad este deporte, hemos encontrado dos puntos cruciales, que significan el desvelo de todo Formador y del Técnico:

1) La multiplicación del deportista sobre sí mismo

2) El Producto optimizado en la competencia


Estos puntos de preocupación nos llevó, por años, a realizar diversas tesis, y obtener conclusiones, y así pudimos encontrar, a través de la engrana motor, métodos que nos han permitido la “construcción sistematizada del deportista” en todas las fases: Formación inicial, etapas de proyección, y Campo de la alta competencia. Con esto logramos una “multiplicación del deportista sobre sí mismo” en sus recursos técnicos, en rangos evolutivos muy por encima de lo que se podría obtener por la vía de “sólo jugar partidos”. Y del mismo modo, logramos introducir “sistema” en el Campo conceptual, esquematizando las acciones del juego con “directo impacto positivo” en la optimización del Producto. Hoy podemos decir que por fin abordamos, atacamos y resolvimos satisfactoriamente los dos puntos más preocupantes de los Formadores y Técnicos: “la multiplicación del deportista” y “el Producto optimizado en la competencia”. En consecuencia, el aspecto “Producto optimizado en la competencia” pasa a justificar de manera definitiva la presencia del Técnico en nuestra Pelota a paleta.


Conforme avanza la humanidad, el mundo adulto hemos construido un estado de “aceleración y ansiedades” sumado al idealismo de “sólo ganar es válido”, y se los transferimos de manera directa a nuestros niños y jóvenes. Entonces cuando los jóvenes ingresan a un deporte de “grado alto en habilidad y precisiones” como lo es nuestra pelota a paleta, se encuentran “pretendiendo”, no sólo “hacerlo todo bien ya”, sino un resultado que deberá ser “ganar”, y sin importar “cómo” (“y si no gano, sufro, pues me frustro o enojo”). Este fenómeno es “transversal a todas las posibilidades de aprendizaje”. Significa que, quienes no están “favorecidos” motriz-coordinativamente para este deporte, pretenden “escalar rápidamente”… y quienes “sí nacieron favorecidos”, y todo les resulta “más fácil”, pretenden todo el tiempo ejecutar jugadas de “alta gama” (“copiando” a los jugadores de elite), y por lo cual quedan “siempre abajo” en sus posibilidades de recursos técnicos para lo que desean hacer. De este modo quedan “nivelados en errores” quienes tienen más posibilidades de rápido aprendizaje, con quienes no presentan esa virtud. El “estado mental competitivo” con que niños y jóvenes abordan este deporte, nos habla claramente de una falta de “frenos y cuidados” por parte de los adultos, al momento de “poner cargas de expectativas” en el quehacer deportivo de “las nuevas generaciones” (transversal a todo deporte a nivel planeta). Esto no está referido sólo al “entorno inmediato”, sino además, a los medios, que “urgentemente” corren a “destacar sólo triunfos”, sin detenerse a reconocer que en muchísimos casos quienes no alcanzaron podios significaron un ejemplo de esfuerzo y construcción en su “propia multiplicación”, y que muchas veces no les alcanza para el triunfo ante las cualidades sobresalientes de otros deportistas.


En nuestra pelota a paleta uno de los factores que conllevan a buscar la ejecución “modelo terminado”, resulta un tópico “común denominador” en todo “ambiente de pelota”: “cuando te la dejan, hay que definir”. Eso “lo simplifica todo”, y explica “nuestra realidad”, pues dicho “tópico” no detalla: “primero hay que construirse en la técnica y el concepto, luego hacer “lectura propia” de lo que dominamos con seguridad (y de lo que no dominamos), y ya en el juego, “leer cognitivamente” la salida “más optimizada” o “ajustada al trazado táctico” con la pelota que “nos dejan” y, si corresponde “ejecutar”, también “leer cognitivamente” si dicha ejecución nos queda dentro de “nuestro campo de dominio”, o “está fuera de él” (todo esto mental-simultáneo con la acción)… Así que, si con ese “tópico” que indica “definir cuando nos queda” se buscó “simplificar”, o “el camino más corto”… encontramos que, en la mayoría de los casos, ha resultado “el camino más largo y tortuoso” tratándose de competencia. La complejidad técnica que encierra este deporte en sí mismo, rara vez es respetada por los practicantes, y es necesario hacerles ver que: la altura, distancia del frontis, línea de trayectoria, distancia de pared, piques, posibles “efectos”, y velocidad que “trae” la pelota, son variables que alteran la técnica con que se la debe tratar, y conjuga directamente con nuestras propias posibilidades físico-técnicas de ejecutarlo. La práctica indiscriminada de todas las “ejecuciones” durante la competencia – en etapas de aprendizaje – deja inmersos a los jóvenes en un “campo de errores”, dando como resultado que los partidos “los pierda el equipo perdedor”, y “no los gane el equipo ganador”. Esto habla por sí solo de la importancia de transmitir el concepto del juego en simultáneo con la tarea de “enriquecimiento técnico”. A esto es lo que denomino “Campo conceptual doctrinario”.


Crónica: Ramón Facundo UNIBASO